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Despidiéndose de los Días de Luchar Solas

Afuera de la ventana, el cielo estaba sombrío, y la nieve yacía sobre los árboles deshojados; al soplar de la brisa, los copos de nieve caían con el viento…

Dentro de la habitación alquilada, el corazón de Wenwen era como el clima de invierno—frío y lúgubre. Habiendo trabajado por varios días consecutivos, ella estaba sentada inmóvil sobre la cama, con una expresión perpleja y deprimida en su rostro. Los documentos del trabajo, varios materiales de aprendizaje, y cajas de almuerzo vacías se encontraban esparcidas libremente sobre el escritorio, y los papeles de desecho estaban tirados por todos lados; todo esto parecía hablar de sus problemas. Para poder ajustar su situación, Wenwen encendió la música; instantáneamente, las melodías felices y placenteras flotaron llenando la habitación. Sin embargo, seguía agitada y triste por su condición. No pudo evitar suspirar: “Bueno, todos estamos en la misma compañía y hacemos el mismo trabajo, ¿Por qué hay una diferencia tan grande entre mis colegas y yo?” Entonces, sus pensamientos la llevaron un año atrás …

Wenwen era una trabajadora de oficina ordinaria. Hace un año, la compañía estaba planeando un programa de expansión, y decidió que ella se hiciera cargo de la planificación y el manejo de los nuevos proyectos. En ese momento, estaba abrumada de felicidad, sintiendo que finalmente había encontrado la plataforma para representarse. A pesar de que los nuevos proyectos de negocio eran más difíciles y desafiantes, ella no sintió presión ninguna. Ella pensó para sí misma: He estado trabajando para la compañía por años y estoy familiarizada con todos los aspectos del negocio; más que esto, soy joven y tengo una habilidad especial. Si yo, contando con estas condiciones favorables, trabajo más duro y estudio arduamente, no me será difícil conseguir resultados. Si puedo ganarme el reconocimiento de los líderes y obtener una posición clave en la compañía ¡Que brillantes serán mis perspectivas entonces! Mientras más pensaba en ello, más feliz era.

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El clima al inicio del invierno era un poco frío, pero Wenwen era insensible al frío; más bien, se sentía extremadamente entusiasmada. Para conseguir que esos proyectos salieran al mercado lo antes posible, trabajó tiempo extra para familiarizarse con los nuevos negocios, guiando a sus colegas y subordinados a hacer investigación y análisis de mercado, produciendo análisis de ventas, acudiendo a viejos clientes y adquiriendo nuevos, y expandiendo sus canales de mercado. … Ella aprovechó cada oportunidad para establecer relaciones de negocios y mejorar sus logros. Después de un periodo de lucha, Wenwen pensó que los proyectos a su cargo saldrían pronto al mercado a generar grandes ganancias, pero nunca se anticipó a que sus meses de trabajo llegaran a nada, como vapor desvaneciéndose tras elevarse del agua hirviendo. Los productos que ella impulsó fueron abandonados sin nadie que cuidara de ellos; los programas de venta que desarrolló minuciosamente terminaron en fracaso; y los registros de ventas de cada una de las plataformas se estancaron casi totalmente en su inicio.

Tales resultados empaparon el entusiasmo de Wenwen, provocándole un sentimiento fuerte de frustración. Sin embargo, ella no iba a reconocer su derrota fácilmente. Ella se ajustó a su condición y se motivó a sí misma. Después de todo, los proyectos son nuevos, así que no pueden ser reconocidos fácilmente por los clientes, como dice el dicho, “Todo al comienzo es difícil;” pero dado que “El esfuerzo humano es el factor decisivo,” yo creo que, contando con mis largos años de experiencia y mi extenso conocimiento, finalmente lo voy a lograr. Después de esto, Wenwen trabajó de forma más desinteresada. Para mejorar su habilidad profesional, ocupó todo su tiempo, acudiendo al Internet por información, comprando material de aprendizaje diverso, y visitando a sus clientes. Sin embargo, después de meses de arduo trabajo, el resultado aún la paró en seco—los proyectos de los que era responsable fueron mediocres. Enfrentando el nuevo golpe, Wenwen se sintió decepcionada, desamparada, y abatida. Pero dado que no había vuelta atrás, no tenía más opción que asumir el costo y seguir luchando como siempre.

Pasaron varios meses más. Wenwen, quien quería cambiar su destino y darle valor a su vida, no consiguió que los proyectos avanzaran y al final fue relegada a un cargo pequeño donde arreglaba documentos. Una mala racha le dio a Wenwen un golpe fuerte, volviéndola triste y desesperada. Ella no lo entendía: No soy peor que los demás, pero ¿Por qué mi trabajo duro resultó en tal derrota? Algunos de mis colegas no trabajan tan duro como yo pero pueden conseguir logros mayores; algunos no tienen mucho conocimiento profesional o experiencia, pero pueden asumir roles importantes en la compañía ¿Por qué el destino es tan injusto conmigo? ¿Por qué soy tan desafortunada?

En ese momento, Wenwen, como un águila de alas rotas, perdió la voluntad para luchar. Sintió que su cielo era deprimente, su vida era gris, y que todo lo que tenía era monótono. Después de un año de lucha, Wenwen volvió al inicio, y vivió una vida difícil. Para no retrasar el trabajo, y para crearse la oportunidad de volver a surgir, se preparó una agenda agotadora, e inclusive se hizo un plan detallado sobre cada uno de sus periodos de trabajo. Quizás sus planes “perfectos” fueron los que hicieron aparentar a la realidad ser más cruel. Todos los días ella se carcomía el cerebro para trabajar, pero el avance en su desempeño fue mínimo: debido a que su cerebro a menudo se quedaba en blanco, ella no tenía idea de cómo lidiar con los documentos, de manera tal que siempre había una gran pila de documentos con los cuales ponerse al día, y no era capaz de cumplir inclusive con las tareas diarias.

La música se detuvo. Resultó ser que la última canción en su lista de reproducción había terminado. Wenwen volvió en sí misma súbitamente, y sus ojos se dirigieron a los papeles desechados en el piso. Pensando en los papeles sin revisar y los problemas sin resolver; dio un suave suspiro. Nuevamente, encendió la computadora para ver un video llamado “Desencadenar el corazón”, empezó el vídeo, y las escenas e imágenes se hicieron visibles ante ella.

Al desarrollarse la trama, la experiencia del protagonista capturó firmemente el corazón de Wenwen. Ella creyó ser lo suficientemente desafortunada, sin embargo había alguien cuya situación era exactamente la misma que la de ella. Mientras veía el punto de transición de la vida del protagonista, el corazón de Wenwen se alivianó gradualmente, como si una ventana se hubiera abierto en él. Las palabras de Dios en el video alcanzaron su corazón roto y letárgico. Dios decía: “La suerte del hombre está controlada por las manos de Dios. Tú eres incapaz de controlarte a ti mismo: a pesar de que siempre anda con prisas y ocupándose para sí mismo, el hombre permanece incapaz de controlarse. Si pudieras conocer tu propia perspectiva, si pudieras controlar tu propio sino, ¿seguirías siendo una criatura?” “El hombre caminó con Dios durante las épocas, sin embargo, el hombre no sabe que Dios gobierna el destino de todas las cosas y de los seres vivos ni sabe cómo Dios orquesta y dirige todas las cosas. Esto es algo que el hombre ha eludido desde los tiempos inmemoriales hasta el día presente. En cuanto a la razón del porqué, no es porque los hechos de Dios sean demasiado esquivos, o porque el plan de Dios todavía se tenga que ejecutar, sino porque el corazón y el espíritu del hombre están muy distantes de Dios. Por lo tanto, incluso si el hombre sigue a Dios, sin saberlo permanece al servicio de Satanás. Ninguno busca activamente las huellas o la aparición de Dios y nadie desea existir bajo el cuidado y la custodia de Dios. Más ellos están dispuestos a depender de la corrosión de Satanás y el maligno con el fin de adaptarse a este mundo y a las reglas de vida que sigue la malvada humanidad. A estas alturas el corazón y el espíritu del hombre se sacrifican a Satanás y se convierten en su sustento. Además, el corazón y el espíritu humanos se convierten en un lugar en el cual Satanás puede residir y en una zona de recreación apropiada para este. De esta manera, sin darse cuenta, el hombre pierde su comprensión de los principios de ser humano y del valor y el sentido de la existencia humana. Las leyes de Dios y el pacto entre Dios y el hombre gradualmente se desvanecen en el corazón del hombre y que el hombre no busca más a Dios ni le pone atención. A medida que el tiempo pasa, el hombre ya no entiende por qué Dios creó al hombre ni tampoco entiende las palabras que salen de la boca de Dios ni se da cuenta de todo lo que proviene de Dios. El hombre comienza a resistir las leyes y decretos de Dios; el corazón y el espíritu del hombre se insensibilizan… Dios pierde al hombre de Su creación original y el hombre pierde la raíz de su principio. Este es el dolor de esta humanidad”.

Tras leer la palabra de Dios, Wenwen comenzó a reflexionar sobre sí misma ¿Quién es el verdadero soberano del destino de la humanidad? ¿La humanidad realmente controla su destino? Pensando en retrospectiva: a pesar de que acepté el evangelio del reino de Dios, yo, como una adicta al trabajo, nunca he leído seriamente Su palabra; lo que me ocupa en mi vida diaria es cómo mejorar mi desempeño en el trabajo, y cómo cambiar mi destino mediante conocimiento y mi propia habilidad. He seguido las enseñanzas de mis padres, tales como “el destino de uno está en sus propias manos”, “Construyamos una patria hermosa con nuestras dos manos”, y “El esfuerzo humano es el factor decisivo”, esforzándome mucho a lo largo de los años, y siempre deseando usar mi conocimiento y habilidad para cambiar mi destino. Pero ante la dura realidad de los hechos, he de admitir que estoy equivocada. En ese momento, Wenwen finalmente inclinó su cabeza engreída y desde la palabra de Dios, lo pudo entender: Mi destino está en manos de Dios; yo soy incapaz de controlar mi propio destino; los aforismos por los cuales he regido mi vida, en realidad son mentiras y falacias usadas por Satán para corromper y seducir a la gente. Satanás las usa para controlarme, desterrándome de la soberanía de Dios, logrando que me aleje y traicione a Dios; su propósito es hacer que viva bajo su dominio y verme herida y devastada por él a su voluntad. Yo fui creada por Dios, así que debería someterme a la soberanía del Creador y Sus arreglos sobre mi destino, y vivir de acuerdo con el camino destinado por el Creador. Pero, profundamente engañada por Satanás, no pude ver claramente el hecho de que Dios es el Gobernador del hombre, en su lugar atesore las falacias de Satanás, de manera tal que, con el crecimiento de mis ambiciones y deseos, yo luché en contra de la sabiduría de Dios basándome en mi propia habilidad, esperando liberarme de ella en vano; por consiguiente terminé viviendo en el engaño y la tragedia de Satanás. Siendo guiada por la palabra de Dios, Wenwen vio a través de los motivos siniestros y el propósito despreciable de Satán, hallando la raíz de su sufrimiento.

Wenwen vio el video constantemente, con su corazón enormemente conmovido e iluminado. Percibió más de la palabra de Dios: “Porque uno ve que cuando no comprende el destino, cuando no entiende la soberanía de Dios, cuando anda a tientas voluntariamente, tambaleándose y cayendo, a través de la niebla, el viaje es demasiado difícil, demasiado descorazonador. Por tanto, cuando las personas reconocen la soberanía de Dios sobre el destino humano, los inteligentes escogen conocerla y aceptarla, decir adiós a los dolorosos días en los que intentaban construir una buena vida con sus propias manos, en lugar de seguir luchando contra el destino y perseguir a su manera los así llamados objetivos de la vida. Cuando uno no tiene a Dios, cuando no puede verlo, cuando no puede reconocer claramente la soberanía de Dios, cada día carece de sentido, es vano, miserable. Allí donde uno esté, cualquiera que sea su trabajo, sus medios de vida y la persecución de sus objetivos no le traen otra cosa que una angustia infinita y un sufrimiento que no se pueden aliviar, de forma que uno no puede soportar mirar atrás. Sólo cuando uno acepta la soberanía del Creador, se somete a Sus orquestaciones y arreglos, y busca la verdadera vida humana, se librará gradualmente de toda angustia y sufrimiento, se deshará de todo el vacío de la vida”.

La palabra de Dios destruyó la fortaleza arraigada en su corazón, lágrimas empañando su visión. Escena tras escena de su lucha obstinada en contra del destino y sus múltiples fracasos claramente aparecieron ante ella: Ella había nacido pobre. Ella no se resignó a quedarse en la aldea y tener una vida difícil como la de sus padres, así que se decidió a estudiar duro para salir del campo. Sin embargo, ella no tomó la prueba de admisión a la universidad porque su padre enfermó seriamente. Entonces ella abandonó la escuela y volvió a casa, trabajando para apoyar a su familia. Después de esto, sin reconciliarse con el destino, entró en una escuela técnica mientras trabajaba, deseando cambiar su vida mediante el conocimiento. Sin embargo, como mucho de los aldeanos asentados en la ciudad, ella seguía vagando sin un hogar. En incontables ocasiones sollozó con amargura; en incontables ocasiones suspiró profundamente, y en incontables ocasiones se sintió extremadamente triste; sólo ella sabía las dificultades y angustias tras su lucha. La palabra de Dios, abarcando un entendimiento minucioso de la humanidad y Sus consuelos y expectativas en ella, calentaron su corazón. Resultó ser que cuando ella luchó de forma obstinada en contra de su destino, basándose en las erróneas reglas de vida de Satanás, Dios no la hizo a un lado; en su lugar, la guió con Su palabra para sacarle los pies del barro, y permitirle volver ante Él, para que pueda someterse a la soberanía del Creador y Sus decisiones sobre su destino, y vivir una vida significativa.

Wenwen estaba profundamente conmovida por el amor de Dios. Ella no podía evitar romper en llanto y arrodillarse ante Dios: “¡Oh, Dios! Estoy equivocada. Sin la orientación de Tu palabra, la vida es muy difícil y desgarradora para seguir viviendo, Ahora, estoy dispuesta a dejar toda mi vida en Tus manos, y someterme a Tu soberanía y Tus decisiones sobre mi destino”. Lo más fantástico fue que cuando Wenwen rezó y dependió de Dios, ella sintió la presencia y el cuidado de Dios. Entonces se dio cuenta de algo de repente, y finalmente se dio cuenta de la solución al problema que la había estado molestando. En ese momento, Wenwen estaba perpleja de felicidad y no podía evitar sollozar de dicha; no sólo porque el problema se había resuelto, sino porque recibió la orientación de Dios, y finalmente sintió paz y confianza en su corazón.

Afuera de la ventana, el viento desapareció inadvertidamente; el Sol brillaba a lo alto, y un rayo de luz solar entraba a través de la ventana: Wenwen subió la mirada para ver el Sol, y en ese momento, sintió calidez dentro de ella, porque sabía que el invierno ya estaba por irse y que la primavera llegaría pronto.

¡Alabado sea Dios!

(Traducido del original en inglés al español por WebTeachers)

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