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Evangelio de Hoy lunes 30 de julio de 2018-Apocalipsis 2:7

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios.

Recordando el pasado, los fariseos vieron la obra de Jesús, pero no aceptaron su obra debido a sus concepciones graves. En cambio, se resistieron a Dios, y al final fueron maldecidos y castigados por Dios.

El fracaso de los fariseos es una gran advertencia para nosotros. Jesucristo dijo una vez: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16: 12-13). “‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios’” (Apocalipsis 2:7). Se puede ver que Jesucristo hablará cuando venga nuevamente en el último período de los últimos días. Si nos aferramos obstinadamente a nuestras concepciones sin buscar y investigar la voz y la obra de Dios, finalmente nos arruinaremos debido a nuestras nociones.

Un libro dice: “Si deseáis presenciar la aparición de Dios, seguir las huellas de Dios, entonces debéis primero apartaros de vuestras propias nociones. No debes exigir que Dios haga esto o aquello; mucho menos debes colocarlo dentro de tus propios confines y limitarlo a tus propias nociones. En cambio, debéis preguntar cómo vais a buscar las huellas de Dios, cómo vais a aceptar la aparición de Dios, y cómo vais a someteros a Su nueva obra; esto es lo que el hombre debe hacer. Ya que el hombre no es la verdad y no está dotado de la verdad, debe buscar, aceptar y obedecer” (“La aparición de Dios ha dado lugar a una nueva era”).

Todos sabemos que Dios es el Creador, Sus pensamientos son más elevados que los pensamientos del hombre, y Él lleva a cabo Su obra de acuerdo con Su plan de manejo en lugar de las nociones e imaginaciones del hombre. La voluntad y la sabiduría de Dios están contenidas en todo esto. Somos solo criaturas e incapaces de entender la obra de Dios. Por lo tanto, si queremos contemplar la apariencia de Dios, seguir Sus pasos y obtener Su salvación, debemos obedecer y buscar primero, dejar de lado todas nuestras nociones e imaginaciones. Creo que Dios nos iluminará y nos guiará para comprender la verdad, conocer Su obra y obtener Su salvación.

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