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La luz en la desesperación

Yo nací en una familia pobre. Mis padres trataron terminar el mes trabajando como obreros. Por eso la gente de pueblo siempre nos miraban con la mirada baja. Mis padres siempre me decía que estudiara mucho para que algún día pudiéramos vivir mejor. Mantuve sus palabras en mi mente y pasé mayor tiempo estudiando mientras otros estaban jugando, yo esperando tener el éxito y cambiar mi destino. El fin mi trabajo valió la pena. Yo siempre era el estudiante excelente en mi clase desde la escuela primaria. Por suerte en el 2006 entré en la mejor escuela secundaria de nuestra ciudad con los puntos excelentes. Fui la única en nuestro pueblo que podía ir a esta escuela en aquel tiempo. Yo ví las sonrisas satisfechas en la caras de mis padres cuando ellos escucharon las noticias. La gente de pueblo también nos miró con la mirada admirada.

En la escuela secundaria, vi muchos estudiantes que comenzaron a enamorarse. lo dije a mi mismo que hay que concentrar en el deberes de la escuela. Con trabajo duro, conseguí el primer lugar en cada prueba en la clase. La foto mía siempre estaba pegada en la pared del pasillo. Cada vez que conseguí el primer lugar en las pruebas, siempre llamaba a familia para que pudieran saber, y yo escucharía sus risas por el teléfono. Después de tres años de duro trabajo, el examen de colegio llego el fin de Gaokao(el examen de ingreso a la universidad), que pueda hacer y romper mi sueño de la universidad. Me estaba enfocando en el examen, pero algo desafortunado pasó conmigo.

Uno de mis compañeros tenía sarampión y estaba infectado con él. Sin querer, pedí baja por enfermedad y fui a la casa. Mi padre me llevó a ver al doctor y le pidió que curara mi enfermedad lo antes posible, porque iría a tener Gaokao pronto. El doctor me revisó y me dijo que nada era serio y me sentiría bien después de unos Test. El miedo de retrasar el estudio, le pedí a mi madre que trajera mis libros al hospital para que pudiera aprender mientras curaba. Después de cinco días mi sarampion estaba mejorando y curando, era significado que estaba bien. Inmediatamente volví a la escuela para preparar para Gaokao.

estudiar

Eso fue en mayo, que fue menos de un mes hasta el Gaokao. Un dia, mis compañeros estaban durmiendo en la tarde, pero estaba despierto, por eso fui a estudiar. Por la noche, acostando en la cama todavía no no tenía sueño. Luego empecé a leer un libro. Debajo de las sábanas con una linterna. Sin embargo, mi cabeza de repente me dolió cuando leí el libro. Estaba sorprendido: ¿qué ha pasado a mi? ¿Por qué estoy despierto todo el día? ¿ Qué tengo que hacer si esto continua? Me sentía ansioso y deprimido mientras mis compañeros estaban durmiendo. La misma cosa sucedió durante días, aunque tome la medicina de dormir. Eso me molestó mucho.

Estaba en una mala condición mental debido a la falta de sueño. Mi cabeza dolió mucho, y mi cabeza no estaba funcionando bien en la clase. Me costó mucho para concentrarme en las lecciones, sin importar traté de entender mucho. Pero lo peor era cuanto más trataba de entender al profesor me dolía la cabeza más. No podía hacer nada a parte de poner la mano en mi cabeza para aliviar el dolor. A parte de eso no podía solucionar lo que yo había solucionado antes. Mi mente estaba mal. Era la primera vez que me sentí impotente en el estudio.

Mis malas grados frustraron a mi director, estaba preocupado, con el miedo de que mi falta de sueño y la pérdida de memoria me hicieran olvidar lo que había aprendido cuando era hora de Gaokao. Alguna cosa debía ser hecho. Pronto mi madre me llevó para tratamiento. visitamos varios doctores. Todos dijeron que mis nervios craneales fueron estimulados por las hormonas agregadas en los fluidos intravenosos de antes, que me hizo dormir sin dormir. Los doctores me prescribieron muchos medicamentos, pero todavía no podía conciliar el sueño después de tomar ellos.

Mis profesores pensaron que iría a entrar a una mejor universidad, pero resultó que solo obtuve 475 en el examen, casi 100 puntos menos de lo habitual. Fui a la casa con la frustración, y la noticia de mi falla se extendió rápidamente en el pueblo. Mis vecinos hablaron sobre mi, “El estudio ha hecho mal a Zhao Wei”, “No dormir ha hecho que Zhao Wei se vuelva loco”. Estas palabras atormentaron a mi familia. Mi padre a menudo suspiraba y fumaba mucho, y mi madre de repente se veía muy demacrada. Me quedé en mi habitación todo el día sin conocer a nadie ni tener ganas de comer algo, vivir como un cadáver enlodado. Lo siento decepcionar a mis padres. Habían estado trabajando duro y ahorrando cada centavo por mi bien estos años, pero lo hice tan mal en el examen. Cuando me puse de pie frente a la ventana y miré afuera, pensando en la desgracia, perdería el coraje para seguir viviendo.

Estaba desesperado. Inesperadamente, una mañana, mi tía vino a predicar el trabajo de Dios de los últimos días para mi madre. Se sentaron en mi cama, y mi tía dijo: "Weiwei siempre fue buena en sus lecciones y es la esperanza de nuestra familia ¡Pero quién hubiera pensado en tal fin! Su inesperado fracaso en Gaokao nos dice que no podemos controlar nuestro destino. Solo Dios puede salvarnos. Él es nuestra Roca. Dios podría resucitar a Lázaro, y Él puede hacer que Weiwei mejore, también. "Entonces, mi tía me leyó un párrafo de las palabras de Dios, “¡Dios Todopoderoso es un médico lleno de poder! Vivir en la enfermedad es estar enfermo, pero habitar en el espíritu es estar bien. Si aún tienes aunque sea un aliento de vida, Dios no te dejará morir” (de “la sexta declaración”).

Estaban discutiendo en mi cama mientras estaba acostada con mi cara contra la pared. No tuve la voluntad para escuchar su conversación en absoluto. Después de la discusión, mi madre aceptó el evangelio y creyó en Dios con la esperanza de que yo pudiera mejorar. Mi tía puso un libro de las palabras de Dios junto a mi cama cuando ella se fue y me dijo que lo leyera si no podía conciliar el sueño. Pensé: “Me duele la cabeza cuando leo, y no recuerdo el contenido, tampoco. ¡No lo leeré!”

Más tarde esa tarde, estaba completamente despierto y me tiré y volteé en la cama. Pensé, “De todos modos, no puedo dormir. Bien podría abrir el libro que mi tía dejó para ver de qué se trata”. Así que cogí el libro y hojeé sin rumbo. Entonces, vi las palabras de Dios: “Desde la creación del mundo he empezado a predestinar y seleccionar a este grupo de personas, concretamente, vosotros hoy. [...] y que fue predestinada por Mí en la creación del mundo” ( de “la setenta y cuarta declaración”).

Mirando estos palabras, me preguntaba: “¿Puede este libro interpretar mi destino claramente?”

No lo creía, pero estas palabras constantemente surgieron en mi mente. Para mi sorpresa, con estas palabras, me sentí tranquila y no inquieta. Además, mi cabeza no me dolió después de leer el párrafo de las palabras de Dios. Estaba muy emocionada y seguí leyendo otro párrafo que dijo: “[...] el origen de la vida proviene de Dios, para toda la creación, sin importar la diferencia en forma o estructura. No importa qué clase de ser vivo seas, no te puedes mover en contra de la senda de la vida que Dios ha establecido. En cualquier caso, todo lo que deseo es que el hombre entienda que sin el cuidado, custodia y provisión de Dios, el hombre no puede recibir todo lo que estaba destinado a recibir, no importa qué tan grande sea el esfuerzo o la lucha. Sin el alimento de vida de Dios el hombre pierde el valor de vivir y pierde el sentido de la vida” (de “Dios es la fuente de la vida del hombre”).

Luego entendí que: Dios es la fuente de nuestra vida. Es el Dios que proporciona todo lo que necesitamos. No podemos cambiar ni recibir nada sin permiso de Dios, no importa cuánto duro trabajamos contra el destino confiando en nuestra propia habilidad. Estas palabras tocaron mi corazón y me recordaron el pasado: Había trabajado muy duro desde mi infancia, esperando cambiar mi destino y lo de familia para mejorar el nivel de vida de mi familia por conocimiento, para lograr este objetivo, yo estuve muy estricta con mi mismo. Especialmente, cuando el Gaokao se acercaba, no me atrevía a tratarlo a la ligera, y seguí estudiando para él a pesar de que estaba enfermo. Además, solicité un tratamiento rápido de los médicos para mejorar pronto, que en su vez resultó en daño cerebral debido a la sobremedicación. Por lo tanto, no podía dormir y tenía memoria perdida. Al final, fallé al Gaokao. Después de eso, mis padres me llevaron a buscar tratamiento por todos lados, pero terminaron en el fracaso, lo que me hizo perder el corazón para tomar el Gaokao de nuevo. Estos hechos demostraron que Dios las palabras son correctas. Era cierto que sin la provisión de Dios, mi familia y yo nunca recibiríamos lo que había esperado, no importa cuánto lo intentáramos.

Para mi sorpresa, tuve un sueño profundo esa noche. Fue realmente un milagro. Mi familia estaba sorprendida, también. En esos días, leía las palabras de Dios cuando no podía dormir, y cada vez tenía la sensación de que la comodidad largamente esperada en mi corazón. Sorprendentemente, pude dormir gradualmente por la noche desde que comencé a leer las palabras de Dios, que me hicieron sentir verdaderamente el cuidado de Dios.

Después, las hermanas a menudo venían a mi casa para las reuniones. Leemos las expresiones de Dios y cantamos himnos para alabar a Dios juntos. Poco a poco, mi estrés fue liberado. Después de algunas reuniones y comunicaciones, descubrí que las hermanas nunca se reían de mí como lo hicieron mis parientes y vecinos. En cambio, ellos me consolaron con amor y se comunicaron conmigo con paciencia. Dijeron: “la Era del Reino es la Era de la Palabra. Podemos encontrar respuestas a todas nuestras dificultades en las palabras de Dios. Sus palabras son la luz que nos guía en el camino a seguir”. La comumicación de las hermanas me emocionó mucho. Como fallé en el Gaokao, tuve estado sufriendo por el ridículo de los vecinos y viviendo en un estado constante de pánico y desesperación. Cómo yo anhelaba que la luz descendiera y dispersara la oscuridad en mi corazón. Ahora, finalmente encontré la luz. Las palabras de Dios fueron la verdadera luz que iluminó mi corazón desesperado y me sacó de esta oscuridad y mundo sombrío para la cálida familia de Dios. Esto me hizo tener un nuevo comienzo y esperanza en la vida.

Durante las reuniones, las hermanas también me contaron algunas experiencias de otros hermanos y hermanas sobre cómo confiaron en Dios para curarse de su enfermedad por fe. Aprendí de sus experiencias que mientras nos calmemos ante Dios, recemos y miremos hacia Él, Él seguramente nos escuchará. Ya que entonces, cada vez que no podía dormir y me molestaba por la noche, me arrodillaba en la cama y rezaba a Dios, implorándole que protegiera mi corazón. Después de un tiempo, pude dormir normalmente y no tener más memoria pérdida. Ya no había tristeza en mi cara. Mi madre estaba muy feliz de verlo. Ahora estoy viviendo en alegría que nunca tuve antes. Estoy mejorando y estoy de buen humor. Son las palabras de Dios las que me traen salir de la oscuridad y hacerme vivir una vida de búsqueda de la verdad. Ahora veo que el amanecer está frente a mí.

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(Traducido del original en inglés al español por  Waseem Ansari)

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