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Las hierbas prodigiosas tienen el amor de Dios por el hombre

Por Yanxiang, China

El sol brillaba en una mañana del mes de marzo y Yanxiang, que recibía los rayos del sol, se sintió muy cálida. Al caminar por el parque vio las hermosas flores y los árboles que formaban un círculo y unas escaleras y que estaban colocados de manera perfecta en las dos orillas del camino, ¡que hermoso panorama! Algunos visitantes del parque disfrutaban la maravillosa vista y se detenían a oler las flores con una sonrisa resplandeciente. Este paisaje era tan placentero para Yanxiang que no pudo evitar a tararear. Levantó su mirada al cielo azul y vio a una bandada de gansos que volaban libremente por el cielo, todo esto la hizo sentirse muy feliz. Al mirar los árboles y las flores, no pudo evitar recordar lo sucedido hace 10 años…

En ese entonces Yanxiang había perdido el apetito, no quería hacer nada e incluso se le dificultaba caminar. Tras ser revisada en el hospital, descubrió que había contraído hepatitis tipo B y que su hígado había aumentado de tamaño casi 5.5 cm más que nunca. Su caso requería hospitalización para recibir tratamiento, pero su familia no tenía dinero, así que su marido pidió prestado doscientos yuanes a los habitantes del pueblo donde vivían. Ella sabía que su enfermedad no tenía cura aun si se gastaba todo el dinero. Por esta razón decidió ir a una botica a conseguir una hierba medicinal, misma que tomó durante más de 10 días. Cuando fue a casa de su mamá, su padre vio la hierba medicinal que estaba tomando y le dijo a ella: “Hay todo tipo de hierbas en lo alto de la montaña que está cerca de aquí”. Le describió la apariencia de las hierbas.

Tras regresar a casa, Yanxiang fue a la montaña a recoger las siguientes hierbas: Radix Et Caulis Fissistigmae, raíz de astrágalo, cebolleta china, helecho chino, madreselva, abrótano, hierba japonesa de San Juan, hierba serpiente de agua y escutelaria barbada. Todas estas hierbas pueden tratar hepatitis, ascitis provocada por cirrosis, hepatomegalia y cáncer de hígado, así como para quitar el calor y eliminar toxinas. Yanxiang estuvo tomando las hierbas por más de un mes. Después fue a que la revisaran en el hospital y el doctor sorprendido le preguntó: “Usted no ha sido hospitalizada para recibir tratamiento, ¿pero como es que su condición mejora tan rápido?” Tras escuchar la explicación de Yanxiang, el doctor no pudo evitar reflexionar sobre el efecto mágico de las hierbas naturales. Yanxiang estalló en júbilo al oír que se había curado de su enfermedad. No pudo evitar el dar las gracias a aquellas hierbas prodigiosas, pero al mismo tiempo sintió curiosidad y confusión: ¿Por qué estas hierbas tienen estos efectos mágicos? ¿La naturaleza las produjo?

Un día fue ante el Creador y en la palabra de Dios encontró las respuestas a esas preguntas. La palabra de Dios dice: “En términos de fuentes de alimentos que sostienen la vida del cuerpo físico de la humanidad, Dios ha hecho preparativos muy precisos, exactos y adecuados, de forma que la vida de las personas sea rica y abundante y no carezca de nada. Esto es algo que las personas pueden sentir y ver. Además, entre todas las cosas, Dios creó algunas plantas, animales y varias hierbas que están específicamente destinados a curar heridas o tratar enfermedades en el cuerpo humano. ¿Qué debería hacer alguien, por ejemplo, si se quema o se escalda por accidente con agua caliente? ¿Puedes simplemente enjuagar la quemadura con agua? ¿Puedes simplemente envolverla con cualquier trozo de tela? Si lo haces, la herida podría llenarse de pus o infectarse. Por ejemplo, si una persona tiene fiebre o se resfría, o sufre una lesión mientras trabaja, o tiene dolor estomacal por haber comido algo indebido o desarrolla ciertas enfermedades provocadas por factores relacionados con el estilo de vida o problemas emocionales, incluyendo enfermedades vasculares, problemas psicológicos o enfermedades de los órganos internos, existen plantas correspondientes que curan dichas condiciones. Hay plantas que mejoran la circulación de la sangre y eliminan el estancamiento, plantas que alivian el dolor, que contienen el sangrado, que anestesian, que ayudan a sanar la piel y a que esta regrese a una condición de normalidad y que dispersan la sangre estancada y eliminan las toxinas del cuerpo. En resumen, estas plantas tienen usos en la vida cotidiana. Las personas pueden utilizarlas y Dios las preparó para el cuerpo humano en caso de que las necesitara. Dios permitió que el hombre descubriera algunas de ellas por casualidad, mientras que otras las descubrieron personas a las que Dios eligió para que lo hicieran o fueron resultado de fenómenos especiales que Él orquestó. Tras su descubrimiento, el hombre las transmitiría y muchas personas llegarían a conocerlas. Así pues, que Dios creara estas plantas tiene valor y sentido. En resumen, todas estas cosas provienen de Dios y Él las preparó y las plantó cuando creó el entorno de vida para la humanidad. Son esenciales”.

Al terminar de leer la palabra de Dios Yanxiang comprendió que, en efecto, las hierbas prodigiosas que pueden curar varias enfermedades fueron creadas por Dios para los humanos. Dios no solo creó la comida de todos los días para nosotros, sino que también Él creó plantas que pueden curar todo tipo de enfermedades. Además, Dios dispuso el momento oportuno para que podamos descubrir los diversos usos que tienen y conseguirlas para curar nuestras enfermedades y así estar saludables.

La consideración de Dios para que podamos sobrevivir está muy bien pensada y lo que Él ha preparado para nosotros nada le falta y es inagotable. Todo esto es muestra de que nos ama y le importamos. Antes de todo lo ocurrido Yanxiang no conocía el misterio de por qué Dios creó diversas hierbas, solo sabía que cada planta tiene un valor medicinal. Pero fue gracias a que leyó la palabra de Dios y recordó su experiencia propia, las hierbas le ayudaron a curarse de Hepatitis B de forma inesperada, que sintió que el amor y la preocupación de Dios por nosotros está detrás de las hierbas

La palabra de Dios dice que: “Dios lo está haciendo todo para el hombre con discreción, en silencio, por medio de Su sinceridad, Su fidelidad y Su amor. Pero nunca tiene aprensión o arrepentimiento por nada de lo que hace ni necesita que nadie le devuelva nada de ninguna forma, ni tiene intenciones de obtener nada de la humanidad. El único propósito en todo lo que ha hecho es poder recibir la fe y el amor sinceros de la humanidad”.

Yanxiang quedó profundamente conmovida por la palabra de Dios. En silencio Dios hace todo por nosotros y nos permite disfrutar de Su ilimitada e inagotable providencia. Sin embargo, Él jamás nos pide, exige o reclama algo a cambio. Solo Dios nos puede amar y mostrar Su preocupación por nosotros. Yanxiang suspiró: en el pasado solo sabía apreciar los árboles y las flores, respirar el aire fresco y disfrutar los cálidos rayos del sol, pero no sabía que todo esto provenían de Dios. Ni tampoco le agradecí a Dios por Sus bendiciones, así como al niño que lo cuidan sus padres, pero que no es plenamente consciente del amor de ellos. Por lo tanto, Yanxiang juró realizar bien sus deberes y compensar el amor de Dios en el futuro.

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(Traducido del original en inglés al español por Miguel De La Ferrelle)

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