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Por favor, no te molestes - Conoce el poder de Dios

¿Qué animal de las imágenes de arriba te gusta particularmente? Cuando tú las ves. En realidad, a cada uno de nosotros tendremos nuestra preferencia y nuestras opiniones sobre ellos también serán diferentes. Algunos de nosotros les gustaran los leones y tigres, por su carácter feroz o por sus posturas ágiles. Otros seran aficionados a las mariposas por sus bellos aspectos y bonitas alas. A otros nos gustaran los perros por su admirable lealtad a sus dueños. Quizás otros prefieren a los elefantes, por su tenacidad en la vida, más que cualquier otro animal de los bosques tropicales. También hay algunos que son parciales a la mansedumbre de las cebras y sus rayas alternadas en blanco y negro…

Por favor, no te molestes - Conoce el poder de Dios

Existen algunas criaturas que no nos gustan. Por algunas criaturas nosotros sentimos una intensa repugnancia e incluso deseamos que desaparezcan. Por ejemplo el “escarabajo del estiércol”, que se ve en la imagen de arriba. Estos escarabajos se revuelcan, todos los días en el montón de estiércol; al verlos sentiremos náuseas, y mantendremos siempre la distancia con ellos e incluso desearemos que no existieran. El “escarabajo del estiércol” es solo una de entre tantas criaturas que no les gusta a muchas personas, por supuesto, que existen otras muchas que tampoco gustan a las personas y que producen repugnancia. Las preferencias y el sentido artístico de cada uno de nosotros son diferentes, asimismo mismos, las actitudes hacia los animales también son diferentes y qué tipo de criatura no les gusta también son diferentes.

Hace algún tiempo, cuando era pleno verano, los abrojos estaban en plena floración. Caminando al cobijo de la sombras de los árboles, respiré profundamente, sentí el suave aroma de su flores en mi corazón. Cuando llegue a mi casa abrí la ventana, una delicada fragancia de los abrojos entraba en la habitación a través de los visillos que se movían por la brisa, y me sentí como en un mundo de flores… que hermosura de flores de los como las aligustres, pero esas flores me producen una especie de alergia. Quería tranquilizarme, pero estaban por todas partes alrededor de mi casa. Cada vez que pasaba por debajo de los aligustres, sentía un picor en el cuerpo, produciéndome erupciones en el cuello, brazos y la espalda. Con el paso del tiempo, me cansé de los aligustres y no pude evitar pensar: “¡Caramba, eres una amenaza! Si no existieras no sería una amenaza para mí”.

Después de este episodio, leí en un libro un pasaje que se titulaba: “Todas las cosas creadas por Dios, las que podían moverse y las que no, las aves y los peces, los árboles y las flores, el ganado, los insectos y los animales salvajes creados el sexto día, todas estaban bien para Dios; además, a Sus ojos y según Su plan, todas estas cosas habían alcanzado el apogeo de la perfección y los estándares que Él deseaba lograr. […] Una tras otra aparecieron las cosas que Él pretendía crear, y la aparición de cada una de ellas fue un reflejo de la autoridad del Creador, y la cristalización de Su autoridad. Debido a estas materializaciones, ninguna de las criaturas podía evitar estar agradecida por la gracia y la provisión del Creador. […] En ocasiones, las personas verán un insecto, uno muy feo, y dirán: ‘Ese insecto es tan horrible; es imposible que Dios haya podido hacer algo tan feo; no puede haber creado algo tan desagradable’. ¡Qué punto de vista más necio! Lo que deberían decir es: ‘Aunque este insecto sea tan feo, lo hizo Dios y, por tanto, debe tener su propósito propio y único’. En Sus pensamientos, Dios pretendió dar a las diversas cosas vivientes que creó todas y cada una de las apariencias, todos los tipos de funciones y usos; por tanto, ninguna de ellas fue cortada por el mismo patrón. Desde su composición externa a la interna, desde sus hábitos de vida a la ubicación que ocupan, cada una es diferente. Las vacas tienen aspecto de vacas, los burros la apariencia de los burros, los ciervos el de los ciervos y los elefantes el de los elefantes. ¿Puedes decir cuál es el más bonito, y cuál el más feo? ¿Puedes decir cuál es el más útil, y la existencia de cuál es la menos necesaria? A algunas personas les gusta la apariencia de los elefantes, pero nadie los utiliza para plantar campos; a algunas personas les gusta el aspecto de los leones y los tigres, porque su apariencia es la más impresionante de todas, ¿pero puedes tenerlos como mascotas? En resumen, cuando se trata de todas las cosas, el hombre debería deferir a la autoridad del Creador, es decir, adherirse al orden escogido por Él Creador para todas las cosas; es la actitud más sabia. Sólo una disposición de búsqueda de los propósitos originales del Creador, y la obediencia a ellos es la verdadera aceptación y la certeza de Su autoridad. Si para Dios está bien ¿qué razón tiene el hombre para encontrar fallos?” (de “Dios mismo, el único I”).

Las palabras son bien dichas: Dios es soberano, todopoderoso y está lleno de sabiduría; todos los seres vivos fueron creados por Él. Cada ser vivo tiene una apariencia distinta, en su fisionomía y en sus hábitos de vida, pero en las existencias de los seres vivos el Creador muestra Su potestad y Su poder. Todos estamos bajo Su potestad, viviendo en nuestros ambientes y con las leyes y normas dadas por Él. Le ofrecen gracias y alabanzas de diferentes maneras a Dios. Al pensar en esto, de repente entendí que en la miríada de cosas de la creación está la sabiduría de Dios y también debe haber un significado que no podemos conocer y comprender detrás de ellas. Si son perfectos a los ojos de Dios, ¿qué razón tenemos para encontrarlos culpables? Debemos tratar todas las cosas hechas por Dios correctamente y ceder a Su potestad y soberanía.

También escuché a un predicador decir: “Dios dijo que vio que todas las cosas que Él creó eran buenas. ¿Cómo deberíamos explicar esto? Dios vio que era bueno, que contiene la sabiduría de Dios y que representa la potestad y la omnipotencia de Dios. Entonces, ¿podemos seguir tratando todas las cosas creadas por Dios de acuerdo con nuestros pensamientos o nuestras propias concepciones e imaginaciones? (No.) Sí, para resolver el conflicto entre todas las cosas y los seres humanos, y para tratar con la relación entre todas las cosas y los seres humanos, tenemos que conocer la potestad de Dios y obedecer Su autoridad. Solo de esta manera, podemos estar en armonía con todas las cosas”.

A mi mente vino este pensamiento que, aunque me desagradan mucho los abrazos y sufro por ellos, son para mostrar su gratitud y alabanza al Creador por la vida que se les ha otorgado. Además, tienen su propio valor particular: sus frutos pueden usarse como medicina pura para curar la enfermedad y salvar al paciente; se están dedicando a la humanidad. Entonces, el significado de su creación por el Creador nunca podría ser pesado por mí mismo. Entonces, ¿por qué quiero que los arbolitos no existan? ¿No es porque me hagan daño y afectan mis intereses por eso niego su valor y significado de su existencia dada por Dios?

De manera similar, cuando vemos el repugnante “escarabajo pelotero” retorciéndose en el montón de estiércol, oleadas de náuseas nos castigan. Pero sin ellos, ¿cómo podrían digerirse, desecharse y mezclarse con el suelo los desperdicios domésticos, los desechos y el estiércol de los animales, y luego degradarse? Un insecto tan pequeño, aunque feo en apariencia y que realiza tareas menores, pero bajo la soberanía del Creador, está cumpliendo con sus funciones de limpiar la basura del medio ambiente de la humanidad.

Solo en ese momento me di cuenta: utilizamos nuestras propias percepciones para medir todas las criaturas vivientes hechas por Dios, hasta el punto de considerar buenas e indispensables las de buena apariencia y beneficio a nuestros ojos, y al mismo tiempo piensa en aquellos a los que no creemos que hagan el bien y aquellos que nos molestan y nos hacen daño deberían desaparecer de la tierra. ¡Qué estrecha ignorantes son nuestras mentes! Dios es todopoderoso y lleno de sabiduría. Todas las cosas creadas por Él son perfectas. Tal como dice la palabra de Dios: “Si para Dios está bien ¿qué razón tiene el hombre para encontrar fallos?”.

Todo lo que Dios creó tiene su propia fisonomía y sus propias leyes. No tiene mayor importancia de cómo los tratemos, no tiene importancia si lo estimamos o despreciamos, si Dios los creó, son buenos a los ojos de Dios, porque todos tienen su valor e importancia. Los seres vivos que hemos visto, y hemos podido tener o no contacto con ellos o simplemente nunca lo hemos visto, todos siguen el camino de la vida destinado por el Creador. Unos confían en los otros, y dependen unos de otros de acuerdo con las leyes predestinadas por Él, y obedecen Su autoridad y compromiso. Por lo tanto, nosotros los humanos también somos seres de Su creación, debemos obedecer y aceptar todas las cosas hechas por el Creador, apreciar Su potestad, sabiduría y comportarnos de acuerdo con Sus leyes, y también darle gracias y alabar por las maravillas de Su creación.

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