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Reflexión sobre la imagen: ¿puede ser ciertamente mirar sólo externamente los asuntos?

En la imagen, un conejo cree haber obtenido una gran zanahoria ya que sus hojas parecen grandes por fuera y por lo tanto se alegra, mientras que el otro conejo se siente doloroso ya que supone que su zanahoria es muy pequeña, a juzgar por sus hojas diminutas. Como extraños, podemos encontrar a los dos conejos en la imagen entretenidos, pero luego, atrae nuestra reflexión: ¿puede ser ciertamente mirar sólo externamente los asuntos?

 La imagen es del internet

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Las consecuencias de solo mirar externamente los asuntos

Abre la Biblia, Busca el "Libro de Job", cuando Job fue juzgado, sus tres amigos miraron externamente las cosas según sus ideas e imaginaciones, pensando que Job había ofendido a Jehová Dios desde que esas calamidades le habían sucedido. Tal como dijo Elifaz el temanita: "Recapacita ahora, ¿quién que fuera inocente se perdiera? Y ¿en dónde los rectos fueron cortados?" (Job 4: 7). Sin embargo, la realidad de las pruebas sometidas por Job fueron el resultado de una batalla en el mundo espiritual entre Dios y Satanás, no su ofensa contra Dios. Dios examina el corazón del hombre y él estaba convencido completamente de que: Job fue "varón perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado de mal". Así que Dios le permitió a Satanás que tentó a Job, y permitió que Job diese testimonio, delante de Satanás y las personas del mundo, de su justicia, de su temor de Dios, y de que se apartaba del mal. Con asuntos tan grandes como éste, Job nunca miró externamente las cosas . Más bien, de las experiencias de toda su vida, de los cielos y la tierra y entre todas las cosas creadas por Dios, se dio cuenta de que Dios gobierna, administra y provee todas las cosas, y que todo lo que poseía fue otorgado por Dios, no fue ganado por su propio trabajo y esfuerzo. Por lo tanto, Job dijo: "Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito" (Job 1:21). Cuando Job terminó su testimonio, Jehová Dios se le apareció a él y a sus tres amigos. Está escrito en las Escrituras: " Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras á Job, Jehová dijo á Eliphaz Temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros: porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job. Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad á mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto á él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job" (Job 42:7-8). De estas palabras de Jehová Dios, podemos ver que los tres amigos de Job eran aborrecidos por Dios porque veían las cosas desde el exterior, considerando las sufrientes calamidades de Job eran como el castigo de Dios, y lo juzgaban y condenaban persistentemente. Por el contrario, Job creyó y se sometió a la soberanía de Dios en lugar de mirar externamente las cosas, y por lo tanto recibió la bendición de Jehová Dios. "Y bendijo Jehová la postrimería de Job más que su principio; porque tuvo catorce mil ovejas, y seis mil camellos, y mil yuntas de bueyes, y mil asnas" (Job 42:12). "Y después de esto vivió Job ciento y cuarenta años, y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación" (Job 42:16).

El Libro de Isaías en el Antiguo Testamento profetiza: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán término, sobre el trono de David, y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto" (Isaías 9: 6-7). Los judíos esclavizados por los romanos durante mucho tiempo confiaban en sus nociones e imaginación para interpretar estas escrituras. Creían que el Mesías definitivamente nacería en el palacio real, luciendo majestuoso, imponente y extraordinario, y que Él vendría para guiarlos a romper con el gobierno romano y liberarlos de la esclavitud. Sin embargo, cuando el Señor Jesús vino a hacer su obra, apareció ordinario por fuera, ni noble ni erudito; no solo vino de una familia pobre de carpinteros, sino que nació en un pesebre; no sólo no los condujo a romper con el gobierno romano, sino que fue tan perseguido que ni siquiera tuvo donde recostar su cabeza. ¿cómo pudiera ser Mesías tal Señor Jesús?Juzgando todo esto desde su apariencia, el pueblo judío concluyó que el Señor Jesús no podía ser el Mesías, y por lo tanto rechazó su redención y salvación. Llevó a resistir a Dios, juzgarlo, condenarlo y blasfemarlo, y finalmente clavaron al Dios encarnado en la cruz, cometiendo un crimen atroz e irreparable.

Las dos instancias anteriores muestran que si confiamos en nuestras nociones e imaginaciones para mirar solo externamente las cosas, no podremos entender la verdad y así cometer un error de juicio, con graves consecuencias. Obviamente, no puede ser ciertamente mirar sólo externamente los asuntos.

Reflexión

Cuando el Señor Jesús llevó a cabo su obra, algunas personas lo rechazaron debido a su apariencia ordinaria, mientras que otros siguieron los pasos de Dios en su nueva obra. Estas personas confiaban en el trabajo y las palabras del Señor Jesús, en lugar de su apariencia externa, para juzgar si Él era el Mesías. Después de investigar sus declaraciones y los hechos y resultados de su obra, descubrieron que el Señor Jesús había traído la obra que Dios debía hacer,no solamente expresaron lo que Dios tiene y es, sino también trajeron la verdad, el camino y la vida al hombre. Se centraron en realizar una investigación sustancial del trabajo del Señor en lugar de evaluarlo en un nivel superficial. Por lo tanto, encontraron las huellas de Dios y siguieron los pasos de Su obra y recibieron Su salvación.

Las dos actitudes diferentes entre los judíos hacia el trabajo del Señor Jesús hace dos mil años requieren el reflejo de las personas en los últimos días. Ahora es el final de los últimos días, las profecías del regreso del Señor básicamente se han hecho realidad. En la Biblia dice: "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias" (Apocalipsis 2: 7). ¿Seremos como Pedro, Juan, Natanael, prestando atención al estudio del trabajo y las palabras de Dios, reconociendo Su voz y siguiendo Sus pasos? ¿O seremos como el pueblo judío, que se centró solo en la apariencia exterior del Señor Jesús mientras descuidaba Su obra y Sus palabras, se negó a aceptar Su obra y fue eliminado por Su obra en la nueva era? ¡Debe decirse que esta es una elección crucial para las personas en los últimos días!

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