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Reflexiones Cristianas - La enseñanza que obtuve de la experiencia de Job

No hace mucho pasé por algunas dificultades en mi trabajo que me hicieron ir al libro de Job y leerlo de nuevo. Me fijé en las palabras de Job que decían: "Y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito." (Job 1:21)[*]. "¿Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mal?" (Job 2:10). Comparando estos dos versículos, me preguntaba cómo Job pudo pronunciar esas palabras en medio de la gran prueba por la que pasó. ¿Qué poder le permitió proferir esas palabras?

A raíz de esta pregunta, estuve investigando y al final encontré la respuesta en un libro, dice así: "En su corazón, Job creía profundamente que Dios le había concedido todo lo que poseía, que no había sido producto de su propio trabajo. Por tanto, él no consideró estas bendiciones como algo de lo que él pudiera aprovecharse, sino que tomó como sus principios de vida el aferrarse con uñas y dientes a la forma que él debería hacerlo. Apreciaba las bendiciones de Dios, y daba gracias por ellas, pero no estaba enamorado de ellas ni buscaba más. Esa era su actitud hacia la propiedad. Tampoco hizo nada para obtener bendiciones ni se preocupó o apenó por la ausencia o la pérdida de las bendiciones de Dios; tampoco fue alocado o delirantemente feliz por estas ni ignoró el camino de Dios, ni olvidó Su gracia por las bendiciones de las que disfrutaba con frecuencia" (La obra de Dios, el carácter de Dios y Dios mismo II). Job había recibido muchas bendiciones de Dios, pero no las consideró como algo de lo cual se pudiera aprovechar, y nunca olvidó la gracia de Dios sobre Él. Cuando perdió todos sus bienes, en vez de entristecerse o angustiarse, o en vez de reunir a sus siervos para despedirlos, obedeció la soberanía de Dios y Su disposición.

Personajes de la Biblia,Job alaba a Dios

Luego pensé en mí mismo: En muchas ocasiones en las que fui bendecido por Dios en mi trabajo todas las cosas parecían salir bien, en lo profundo yo siempre me admiraba, creyendo que realmente yo poseía las habilidades, y a menudo presumía delante de mis compañeros de mis logros. Pero por este motivo, de arrogancia y de egoísmo, Dios escondió Su rostro de mí. Perdí la guía y el liderazgo de Él , yo vivía en la oscuridad, comportándome como un tonto. No solamente mi rendimiento laboral se desplomó, sino que no podía entender la causa de mis problemas laborales. Sentí que no podía realizar bien mi trabajo y que en cualquier momento podría ser despedido. Viviendo en este estado de depresión y decepción, comencé a quejarme de la dificultad del trabajo y de que los clientes o mis jefes me exigían demasiado… En este punto, Job actuaría teniendo plena consciencia de que realmente todas las cosas que él poseía eran dadas por Dios. Esta manera de conducirse es realmente digna de admirar por las generaciones venideras. En contraste, yo, que he creído en Dios hace tantos años, sabía claramente que mis logros en el trabajo venían por la bendición de Él, pero cuando perdía esas bendiciones, me entristecía, e incluso actuaba de forma negativa.

Reflexionando en las experiencias que he vivido, me he dado cuenta de que para salvarnos, Dios ha establecido ciertos ambientes a lo largo de nuestra vida, en diferentes épocas. Algunas veces Dios nos hace pasar por un ambiente de calma, en el que vivimos las bendiciones de Dios. En esos momentos hemos de agradecer a Él por Su Gracia, y no quitarle la gloria que solo Él tiene. Otras veces Dios permite que pasemos dificultades para que seamos perfeccionados. Por ejemplo, en el caso de Job, después que él hubo pasado por la experiencia de haberlo perdido todo e incluso haber perdido su salud, él vió a Dios y dijo: "He sabido de ti sólo de oídas, pero ahora mis ojos te ven" (Job 42:5). Esto solo es posible lograrlo atravesando circunstancias adversas. Otro punto que es sumamente importante, es que no debemos malinterpretar la voluntad de Dios cuando pasamos por adversidades, porque Dios no tiene la intención de abandonarnos, ni quiere que suframos cuando Él permite que nos acontezcan penurias. A veces Dios utiliza adversidades para moderarnos, permite que superemos dificultades y mejoremos en nuestras habilidades profesionales. A veces pareciera que chocáramos contra una pared porque tenemos una equivocada perspectiva; y hemos de venir ante Dios para examinarnos a nosotros mismos para conocer estas equivocadas perspectivas y que Él pueda transformarlas. A veces, porque hay algo que está mal en nuestro trabajo y no nos damos cuenta, Dios permite que nos encontremos con contratiempos para forzarnos, detenernos y reconsiderar el trabajo, para así encontrar el problema y solucionarlo… En resumidas cuentas, cuando nos encontramos con dificultades en el trabajo, ello conlleva la intención de Dios en varios aspectos, para llevarnos a reflexionar detenidamente sobre tales dificultades.

Mis falsas perspectivas se vieron significativamente alteradas con la experiencia de Job. En mis próximas experiencias, voy a buscar la voluntad de Dios para todas las cosas y obedecer Sus disposiciones. Cuando no pueda entender o ver claramente la voluntad de Dios, no juzgaré a ciegas ni malinterpretaré Su voluntad. Perseguiré el tener una fe verdadera y obedeceré como Job para así tener un conocimiento más profundo de Dios.

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Nota al pie:
*. Scripture quotations taken from RVA

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