Suscríbete

Menú

Así que, ¡la Biblia predice que el Señor va a tener un nuevo nombre!

A finales de los años 80, mientras estaba en la universidad, tuve la suerte de escuchar el evangelio del Señor Jesús. A través de reuniones y leer la Biblia, aprendí que el nombre de Dios era Jesús, que Él creó el cielo y la tierra, y que es el único Dios verdadero que gobierna todas las cosas, que con el fin de redimir a la humanidad, fue crucificado, que es nuestro único Salvador, y que debemos defender el nombre del Señor en todo momento, porque la Biblia dice: “Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Conmovida por el Espíritu Santo, anhelaba leer más de la Biblia e ir a reuniones. Mi corazón estaba lleno de paz y gozo.

Después, no sé por qué, pero mi iglesia se volvió cada vez más desolada. Mi pastor no tenía nada que predicar, había disputas y envidia entre mis compañeros de obra, y la fe y el amor de los creyentes se enfriaron. Para buscar la obra del Espíritu Santo, visité muchas más iglesias, pero lo que encontré fue lo mismo en gran parte, lo que me dejó muy decepcionada. A finales de noviembre de 2017 fui a escuchar el sermón de un pastor famoso. Allí conocí a la hermana Wei. Nos llevábamos muy bien y teníamos conversaciones profundas. Más adelante, la hermana Wei me enseñó una página web donde encontré una clase de estudio de la Biblia y me uní a ella, y allí conocí a un hermano llamado Pedro. En nuestras reuniones de estudio de la Biblia, el hermano Pedro solía compartir a menudo las palabras del Señor como, por ejemplo, cómo hacer la voluntad del Padre celestial, qué tipos de personas pueden entrar en el reino de los cielos, quiénes son las vírgenes sabias, cómo distinguir la voz de Dios, etc. También compartió con nosotros las razones de la desolación en la iglesia, el trasfondo de la obra de Dios en la Era de la Ley y la Era de la Gracia, la relación entre las dos eras y muchas otras cosas que fueron reveladoras para mí. Me ayudó a entender muchos aspectos de la verdad que no había entendido en el pasado. Estaba muy contenta por asistir a una reunión como esta, como si tuviera la sensación que tuve una vez cuando era una nueva creyente en el Señor. Esta reunión estaba llena de la dirección del Espíritu Santo y yo fui conmovida y me sentí enriquecida en mi corazón. Más tarde, a menudo asistía a reuniones de estudio de la Biblia, esperando poder entender más de la verdad y ganar más provisión de vida.

Estudio de la biblia cristiana

Conocer la relación entre el nombre de Dios y la obra de Dios

En una reunión, el hermano Pedro dijo: “Hoy, veo escenas de desolación en todas partes del mundo religioso, los creyentes viven sus vidas en un ciclo de pecado y arrepentimiento, y no pueden escapar de la esclavitud y las restricciones del pecado. Dios dijo: ‘[…] seréis pues santos, porque yo soy santo’ (Levítico 11:45). Hebreos 12:14 también dice: ‘[…] y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor’. Dios es santo. Y nosotros somos sucios y estamos llenos de caracteres satánicos de arrogancia, engaño, siendo egoístas y despreciables. Además, siempre vivimos en pecado y a menudo mentimos y engañamos. Cuando nos encontramos con cosas que son molestas para nosotros o cuando nuestra familia no está en paz, incluso culpamos y malinterpretamos a Dios. Es imposible que la gente como nosotros, que a menudo no puede evitar pecar y resistirse a Dios, esté cualificada para entrar en el reino de los cielos. Así que, para salvarnos completamente del pecado, Dios está haciendo una fase de la obra en los últimos días para eliminar nuestros pecados bajo el nombre de Dios Todopoderoso, para que podamos escapar completamente de la esclavitud y el control del pecado, ser transformados y purificados por Dios, y entrar en el reino de Dios”.

Las palabras del hermano Pedro me resultaron muy sorprendentes. Pensé: De verdad vivimos en un estado de pecado y confesión sin ser capaces de escapar de la esclavitud del pecado, y sin estar cualificados para entrar en el reino de los cielos. Me parecía posible que el Señor, basándose en las necesidades de la humanidad, pudiese hacer una nueva obra para eliminar por completo nuestros pecados, pero ¿cómo podía ser posible que el Señor cambiase Su nombre y adoptase un nombre nuevo? Durante más de 2.000 años, los cristianos habían mantenido y orado en el nombre del Señor Jesús, y sólo al creer y confiar en el Señor Jesús podíamos recibir gracia y la salvación. ¿Cómo podía ser posible que el Señor cambiase Su nombre? Me parecía imposible aceptarlo y dije: “Hermano, la Biblia dice: ‘Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos’ (Hechos 4:12). Dice claramente aquí que no hay otro nombre excepto el del Señor Jesús por el que podamos ser salvados. ¿Cómo puedes decir que el Señor tendrá un nombre nuevo y será llamado Dios Todopoderoso cuando regrese? ¿Hay algún fundamento bíblico para esta palabra?”

Pedro me explicó pacientemente: “Hermana, en realidad, la Biblia contiene profecías diciendo que el Señor tendrá un nombre nuevo cuando regrese en los últimos días. Leamos algunos versículos de la Biblia. Apocalipsis 3:12 dice: ‘Al vencedor le haré una columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo’. Apocalipsis 1:8 dice: ‘Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso’. Apocalipsis 11:17 dice: ‘Te damos gracias, oh Señor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinar’. E Isaías 13:6 dice: ‘Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso’.* Apocalipsis claramente menciona ‘mi nombre nuevo’, lo que quiere decir que Su nombre nuevo no será ‘Jesús’ y los siguientes versículos profetizan el nombre ‘el Todopoderoso’, así que podemos confirmar con estas profecías que, cuando el Señor regrese, tendrá un nombre nuevo y será llamado Dios Todopoderoso”.

Mientras escuchaba la palabra del hermano Pedro, busqué estos versículos en la Biblia y pensé: “Sí, Apocalipsis claramente menciona que Dios tendrá un nuevo nombre, y muchas profecías mencionan “el Todopoderoso.” Parece que, cuando el Señor regrese, tendrá un nombre nuevo. No puede estar equivocado. He leído la Biblia muchas veces, ¿por qué no he visto estos versículos antes?” Estaba especialmente sorprendida por el versículo: “Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso”.* Dios Todopoderoso haría la obra de destruir el mundo, ¡no el Señor Jesús! El pensamiento me sorprendió y me emocionó al mismo tiempo. Ahora ya estamos viviendo en los últimos días, y los desastres de todo tipo están empeorando, así que ¿podría significar esto que el Señor ya regresó y fue llamado Dios Todopoderoso? Cuando me di cuenta de esto, decidí tomarme este asunto en serio e investigar más a fondo.

En ese momento, el hermano Pedro dijo: “Hermana, te leeré varios pasajes de la palabra de Dios. Después de esto, entenderás más claramente la verdad sobre los nombres de Dios. Dios Todopoderoso dice: ‘Algunos dicen que el nombre de Dios no cambia. ¿Por qué, entonces, pasó a ser Jesús el nombre de Jehová? Se profetizó la venida del Mesías, ¿por qué vino, entonces, un hombre con el nombre de Jesús? ¿Por qué cambió el nombre de Dios? ¿No se llevó a cabo esa obra hace mucho tiempo? ¿Acaso no puede realizar Dios una obra más nueva hoy? La obra de ayer puede alterarse y la obra de Jesús puede seguir a la de Jehová. ¿No puede, entonces, la obra de Jesús ser sucedida por otra obra? Si el nombre de Jehová puede cambiar al de Jesús, entonces, ¿no puede cambiarse también el nombre de Jesús? Nada de esto es extraño, es solo que las personas son así de simples’ (‘¿Cómo puede el hombre que ha delimitado a Dios con sus nociones recibir Sus revelaciones?’ en “La Palabra manifestada en carne”). ‘¿Por qué son Jehová y Jesús uno, pero se les llama por nombres diferentes en eras diferentes? ¿Acaso no es porque las eras de Su obra son distintas? ¿Podría un solo nombre representar a Dios en Su totalidad?’ (‘La visión de la obra de Dios (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”). ‘Deberías saber que, originalmente, Dios no tenía nombre. Sólo adoptó uno, dos, o muchos, porque tenía una obra que hacer y tenía que gestionar a la humanidad. Cualquiera que sea el nombre por el que se le llame, ¿no lo escoge Él libremente? ¿Acaso te necesita Él a ti, una de sus creaciones, para decidirlo? El nombre por el cual se llama a Dios es acorde a lo que el hombre puede recibir y a su lenguaje, pero este nombre no puede ser condensado por él’” (‘La visión de la obra de Dios (3)’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Después de leer las palabras de Dios, el hermano Pedro compartió: “Dios claramente dice que Él no tenía nombre originalmente. Es sólo porque Dios iba a hacer la obra de la salvación de la humanidad que adoptó diferentes nombres para representar la obra de la era presente. El nombre de Dios se actualiza con Su obra. Al igual que en la Era de la Ley, Dios promulgó leyes y mandamientos y guió al hombre en su vida diaria. Dios se llamó Jehová. Cuando llegó la Era de la Gracia, Dios hizo la obra de redimir a la humanidad. La obra de Dios cambió, así que Su nombre se convirtió en Jesús. En los últimos días, Dios está haciendo la obra del juicio empezando desde la casa de Dios. Es una forma de obra nueva y mejorada y el nombre de Dios cambia sin duda alguna. Sin embargo, independientemente de cómo el nombre de Dios pueda cambiar, se debe a las necesidades de la obra, y nosotros, los humanos, no tenemos derecho a interferir, y mucho menos a utilizar nuestras ideas e imaginaciones para delimitar a Dios. De lo contrario, no tenemos nada de conciencia. La Biblia dice: ‘¿Quién midió las aguas con su puño, y aderezó los cielos con su palmo, […] ¿Quién enseñó al espíritu de Jehová, ó le aconsejo enseñándole?’ (Isaías 40:12-13).* Dios es el Creador y el Gobernante de los cielos y la tierra y todas las cosas. Los pensamientos de Dios son superiores a los pensamientos del hombre. Independientemente de si Dios tiene un nombre o adopta un nombre nuevo, todo contiene la sabiduría de Dios, y nosotros, la humanidad, no podemos comprenderlo. Así que, sólo si mantenemos un corazón de humildad y de búsqueda, podemos entender los misterios contenidos allí, y podemos encontrar las huellas de Dios y obtener la salvación de Dios en los últimos días”.

Mi corazón se sintió más ligero después de escuchar la palabra del hermano Pedro, y dije contenta: “Lo entiendo, la obra de Dios no es invariable, y el nombre de Dios cambia con Su obra. Dios no se ciñe a lo antiguo, y cuando la obra de Dios cambia, Su nombre también cambia. ¡Parece que realmente necesito aprender a ser una virgen sabia y a tener un corazón humilde que busca la obra de Dios de los últimos días!”

Entender el significado de los nombres de Dios

Cuando el hermano Pedro escuchó mi entendimiento, se puso muy contento y dio gracias a Dios con emoción. Cuando reflexioné acerca de las palabras de Dios Todopoderoso y sobre lo que el hermano Pedro había compartido, pensé: Como Dios utiliza nombres diferentes en cada era según Su obra, ¿cuál es el significado de estos nombres?” Al pensar en esto, hablé acerca de esta confusión.

Al escuchar esto, el hermano Pedro dijo: “Hermana, esta pregunta está contestada muy claramente en la palabra de Dios Todopoderoso, así que vamos a leer algunos pasajes de la palabra de Dios. Dios Todopoderoso dice: ‘“Jehová” es el nombre que adopté durante Mi obra en Israel y significa el Dios de los israelitas (el pueblo escogido de Dios) que puede tener compasión del hombre, maldecirlo y guiar su vida; el Dios que posee gran poder y está lleno de sabiduría. “Jesús” es Emanuel, que significa la ofrenda por el pecado que está llena de amor, de compasión y que redime al hombre. Él hizo la obra de la Era de la Gracia y la representa, y solo puede representar una parte de la obra del plan de gestión. Es decir, solo Jehová es el Dios del pueblo escogido de Israel, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, el Dios de Moisés y el Dios de todo el pueblo de Israel. Y así, en la era presente, todos los israelitas, excepto el pueblo judío, adoran a Jehová. Le hacen sacrificios en el altar y le sirven en el templo llevando las túnicas de los sacerdotes. Lo que esperan es la reaparición de Jehová. Solo Jesús es el Redentor de la humanidad, y Él es la ofrenda por el pecado que redimió a la humanidad del pecado. Es decir, el nombre de Jesús vino de la Era de la Gracia y surgió debido a la obra de redención en la Era de la Gracia. El nombre de Jesús llegó a existir para permitir que las personas de la Era de la Gracia nacieran de nuevo y fueran salvadas, y es un nombre particular para la redención de toda la humanidad. Así, el nombre de Jesús representa la obra de la redención y denota la Era de la Gracia. El nombre de Jehová es un nombre particular para el pueblo de Israel que vivía bajo la ley. En cada era y etapa de la obra, Mi nombre no carece de fundamento, sino que tiene un sentido representativo: cada nombre representa una era. “Jehová” representa la Era de la Ley y es el título honorífico para el Dios adorado por el pueblo de Israel. “Jesús” representa la Era de la Gracia y es el nombre del Dios de todos aquellos que fueron redimidos durante la Era de la Gracia. Si el hombre sigue anhelando la llegada de Jesús el Salvador durante los últimos días, y sigue esperando que llegue con la imagen con la que apareció en Judea, entonces todo el plan de gestión de seis mil años se habría detenido en la Era de la Redención y no podría haber progresado más. Además, los últimos días nunca llegarían y la era nunca acabaría. Esto se debe a que Jesús el Salvador es solo para la redención y salvación de la humanidad. Yo adopté el nombre de Jesús solo por el bien de todos los pecadores en la Era de la Gracia, pero no es el nombre por el cual llevaré a su fin a toda la humanidad. Aunque Jehová, Jesús y el Mesías representan todos a Mi Espíritu, estos nombres solo denotan las diferentes eras de Mi plan de gestión y no me representan en Mi totalidad. Los nombres por los cuales me llaman las personas en la tierra no pueden expresar todo Mi carácter y todo lo que Yo soy. Son simplemente nombres diferentes por los que se me llama durante las diferentes eras. Así pues, cuando la era final —la era de los últimos días— llegue, Mi nombre cambiará de nuevo. No se me llamará Jehová o Jesús, mucho menos el Mesías; se me llamará el potente Dios Todopoderoso mismo y bajo este nombre pondré fin a toda la era. Una vez se me conoció como Jehová. También se me llamó el Mesías, y las personas me llamaron una vez Jesús el Salvador con amor y aprecio. Hoy, sin embargo, ya no soy el Jehová o el Jesús que las personas conocieron en tiempos pasados; Yo soy el Dios que ha regresado en los últimos días, el que pondrá fin a la era. Soy el Dios mismo que surge del extremo de la tierra, repleto de todo Mi carácter y lleno de autoridad, honor y gloria. Las personas nunca se han relacionado conmigo, nunca me han conocido y siempre han sido ignorantes de Mi carácter. Desde la creación del mundo hasta hoy, ni una sola persona me ha visto. Este es el Dios que se le aparece al hombre en los últimos días, pero que está oculto entre los hombres. Él mora entre los hombres, verdadero y real, como el sol ardiente y la llama abrasadora, lleno de poder y rebosante de autoridad. No hay una sola persona o cosa que no será juzgada por Mis palabras y ni una sola persona o cosa que no será purificada por el fuego ardiente. Finalmente, todas las naciones serán bendecidas debido a Mis palabras y también serán hechas pedazos debido a ellas. De esta forma, todas las personas durante los últimos días verán que Yo soy el Salvador que ha regresado, y que Yo soy el Dios Todopoderoso que conquista a toda la humanidad. Y todos verán que una vez fui la ofrenda por el pecado para el hombre, pero que en los últimos días también me convierto en las llamas del sol que incineran todas las cosas, así como el Sol de la justicia que revela todas las cosas. Esta es Mi obra en los últimos días. Tomé este nombre y soy poseedor de este carácter para que todas las personas puedan ver que Yo soy un Dios justo, el sol ardiente, la llama abrasadora, y que todos puedan adorarme, al único Dios verdadero, y para que puedan ver Mi verdadero rostro: no soy solo el Dios de los israelitas ni soy solo el Redentor, soy el Dios de todas las criaturas en todos los cielos, la tierra y los mares’ (‘El Salvador ya ha regresado sobre una “nube blanca”’ en “La Palabra manifestada en carne”).

Cuando terminamos de leer la palabra de Dios, el hermano Pedro siguió compartiendo: “De la palabra de Dios, podemos entender que el nombre que toma en cada era tiene su propio significado. En la Era de la Ley, Dios tomó el nombre de Jehová, que representaba que lo que Dios expresó en esa era se trataba de Su carácter de majestad, ira, maldición y piedad. Con el nombre Jehová, Dios comenzó Su obra en la Era de la Ley. Promulgó las leyes y los mandamientos y enseñó a la humanidad, creada recientemente, a cómo vivir en la tierra. Aquellos que obedecieran las leyes de Jehová recibirían las bendiciones y la gracia de Dios, mientras que los que quebrantaran las leyes serían lapidados o quemados hasta la muerte. Bajo la ley, los israelitas vieron que el carácter de Dios no permitía ninguna ofensa, así que cumplieron rigurosamente las leyes y consideraron santo el nombre de Jehová. Bajo la dirección de Dios, la gente vivió una vida normal y ordenada durante unos miles de años. Al final de la Era de la Ley, la humanidad estaba profundamente corrompida por Satanás y no podía vivir siguiendo los mandamientos y leyes de Dios, de manera que no tenía suficientes ofrendas de pecado para redimir sus pecados, y corría peligro de ser condenada y ser ejecutada por la ley. Por tanto, con el fin de salvar a la humanidad, Dios utilizó el nombre de Jesús para hacer la obra de la redención. Él expresó Su carácter de amor y misericordia. Concedió Su gracia infinita al hombre y finalmente fue crucificado para redimir al hombre de Satanás. Desde entonces, la gente que creyó en el Señor empezó a orar en nombre de Jesús y a disfrutar del perdón de Dios y Su gracia infinita. El nombre ‘Jesús’ existió para permitir que la gente de la Era de la Gracia naciese de nuevo y fuese salvada. El nombre de ‘Jesús’ representa la obra redentora de Dios y también el carácter de amor y misericordia de Dios. Aunque hemos sido redimidos por el Señor Jesús, nuestro carácter satánico todavía está profundamente arraigado dentro de nosotros y nos controla para que pequemos y nos resistamos a Dios en cualquier momento. Con el fin de salvarnos completamente del pecado, Dios ha llevado a cabo Su obra de juicio y castigo con el nombre Dios Todopoderoso. Dios transformará y purificará completamente a los que crean en Él verdaderamente y tengan sed de la verdad, y los salvará del pecado, para que puedan volver a la imagen original de cuando Dios creó al hombre. Mientras tanto, Dios revelará a todos aquellos que odian y desprecian la verdad y se resisten a Dios, separando así a la humanidad según su tipo, y entonces recompensará a los buenos y castigará a los malos, y terminará la obra de Su plan de gestión de seis mil años para salvar a la humanidad. Así que, en los últimos días, Dios se revela a Sí mismo a los hombres con una disposición de justicia, majestad, ira e intolerancia a las ofensas. Les muestra Su carácter original y todo lo que Él es y tiene. Entonces, podemos ver que no sólo lo creó todo, sino que también tiene el dominio sobre todas las cosas. No sólo puede ser la ofrenda del pecado del hombre, sino que también puede perfeccionar, cambiar y purificar al hombre. Él es el Primero y el Último. Nadie puede comprender Su grandeza ni Sus obras. Así que, en los últimos días, este es el significado de que Dios tome el nombre de ‘Dios Todopoderoso.’ Durante el plan de gestión de Dios para la salvación de la humanidad, Él abre una nueva era y termina la era con un nuevo nombre. Si el Señor Jesús todavía fuese llamado Jesús cuando volviese en los últimos días, entonces el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad permanecería en la Era de la Gracia y no seguiría moviéndose hacia adelante, y nosotros viviríamos en pecado para siempre y no podríamos ser limpiados ni entrar en el reino de los cielos”.

El hermano Pedro habló con lógica y respaldó su argumento con evidencia. Dios utiliza diferentes nombres para hacer diferentes obras en diferentes eras, y cada uno de los nombres de Dios representa la obra de Dios y los caracteres de esa era. Esta es la razón por la que Dios toma un nombre en cada era. Yo me había despertado un poco esta vez, y me había dado cuenta de que el versículo “porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Significa que podemos ser salvados siempre que aceptemos la obra de Dios de la redención e invoquemos el nombre del Señor. Pero, ser salvados sólo se refiere a que los pecados de una persona son perdonados, y si siempre nos aferramos al nombre de Jesús, entonces estaremos atrapados para siempre en la Era de la Gracia, nuestro carácter corrupto no puede ser cambiado y no podemos ser limpiados y salvados por Dios, y finalmente no podemos entrar en el reino de los cielos.

Yo contesté rápidamente: “¡Sí! ¡Amén! Hermano, tu palabra ha abierto la puerta del conocimiento para mí. Nunca más estaré confundida sobre la razón por la que el nombre de Dios cambia. He creído en el Señor durante décadas, pero nunca he escuchado una verdad como esta. Mis pastores nos piden que defendamos el nombre del Señor, pero ningún pastor ha podido hacerme entender de dónde viene el nombre del Señor o qué significado tiene. Ahora, la palabra de Dios Todopoderoso ha revelado el misterio del nombre de Dios. Dios originalmente no tenía nombre y se le llama por un nombre diferente en diferentes eras debido a las necesidades de Su obra. Cada nombre representa la obra de Dios y la disposición que expresa en esa era. Tiene significado y no es algo que pueda ser determinado por las personas. ¡Ahora estoy segura de que el Señor Jesús ha regresado de verdad y que es Dios Todopoderoso! Así que estoy dispuesta a aceptar la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días”.

Sólo al orar en el nombre nuevo de Dios podemos recibir la obra del Espíritu Santo

Una vez, cuando la reunión estaba a punto de acabar, el hermano Pedro dijo que debería orar en nombre de Dios Todopoderoso. Pero yo había estado orando en el nombre del Señor Jesús durante décadas, así que no me sentía muy cómoda orando en el nuevo nombre de Dios. Así que le hablé de mi verdadera condición al hermano Pedro.

El hermano Pedro dijo: “Hermana, cuando yo empecé a orar en nombre de Dios Todopoderoso, tuvo el mismo pensamiento, pero me encontré con un pasaje de la palabra de Dios que me hizo cambiar de opinión. Déjame leerte este pasaje. Dios Todopoderoso dice: ‘La obra del Espíritu Santo cambia día a día. Se eleva más alto con cada paso; la revelación de mañana es superior a la de hoy y va escalando paso a paso, cada vez más alto. Tal es la obra mediante la cual Dios perfecciona al hombre. Si las personas no pueden seguir el ritmo, podrían ser expulsadas en cualquier momento. Si no tienen un corazón obediente, no podrán seguir hasta el final. La era anterior ya ha pasado; esta es una nueva era. Y en una nueva era, debe hacerse una nueva obra. Particularmente en la era final, en la cual las personas son perfeccionadas, Dios realizará una nueva obra con mayor rapidez; por tanto, si no tienen obediencia en su corazón, a las personas les resultará difícil seguir las huellas de Dios’ (‘Los que obedecen a Dios con un corazón sincero, con seguridad serán ganados por Él’ en “La Palabra manifestada en carne”). De las palabras de Dios, entendí que sólo los que obedecen a Dios y obedecen Su obra más reciente con un corazón sincero pueden ganar la obra del Espíritu Santo y recibir la perfección de Dios; mientras que los que no obedecen verdaderamente a Dios, sino que son conservadores, no pueden recibir la obra y la dirección del Espíritu Santo, y mucho menos ser perfeccionados por Dios. Ahora Dios concluye la Era de la Gracia y comienza la Era del Reino con el nombre Dios Todopoderoso. La obra del Espíritu Santo ha sido transferida para sostener la obra de Dios de los últimos días. Los que aceptan y obedecen la obra de Dios Todopoderoso y oran de verdad en el nombre de Dios Todopoderoso reciben la obra y la dirección del Espíritu Santo y disfrutan del placer de la obra del Espíritu Santo. Pero los que no aceptan la obra de Dios Todopoderoso ni oran en el nombre de Dios Todopoderoso no pueden recibir la obra y la dirección del Espíritu Santo. De la misma manera en que Dios se hizo carne para hacer Su obra con el nombre de Jesús, la obra del Espíritu Santo fue transferida para sostener la obra de la Era de la Gracia. Siempre que orásemos e invocásemos el nombre del Señor Jesús, podríamos obtener la obra del Espíritu Santo y disfrutar de la gracia, paz y felicidad otorgadas por el Señor Jesús. Mientras que los que todavía vivían siguiendo las leyes y no aceptaban el nombre del Señor perdieron la obra del Espíritu Santo, viviendo en la oscuridad y siendo abandonados por Dios. Después de reconocer esto, oré en el nuevo nombre de Dios—Dios Todopoderoso. Cuando no entiendo la verdad, oro a Dios Todopoderoso y busco Su voluntad, y entonces, al leer las palabras de Dios, mi corazón siente que, de repente, todo está claro, y entiendo las intenciones sinceras de Dios y me siento tranquila y contenta. Así que, si queremos recibir la obra del Espíritu Santo, deberíamos aceptar y obedecer la nueva obra de Dios desde el corazón y orar en Su nuevo nombre. Sólo de esta manera podemos seguir los pasos de la obra de Dios y recibir la salvación de Dios”.

Después de escuchar las palabras de Dios y la palabra del hermano Pedro, entendí: Cuando empieza una nueva obra de Dios, la obra del Espíritu Santo también se cambia a la nueva obra, de la misma manera que cuando el Señor Jesús vino a hacer Su obra, que es la razón por la que aquellos que aceptaron la obra del Señor Jesús e invocaron el nombre del Señor recibieron la dirección y provisión personal del Espíritu Santo. Aquellos que rechazaron el nombre del Señor no pudieron seguir el ritmo de la nueva obra del Espíritu Santo y fueron rechazados y eliminados por el Espíritu Santo. De la misma manera, Dios ha empezado ahora una nueva era y tiene un nuevo nombre, así que ahora debo aceptar y obedecer sin dudar. Sólo al orar en el nombre nuevo de Dios se puede recibir la obra del Espíritu Santo. Debería actuar según la obra de Dios y no ser conservadora.

Gracias a Dios. Cuando cambié mis ideas y oré en nombre de Dios Todopoderoso, me sentí tranquila y segura en mi corazón, y cuanto más oraba, más cercana se volvía mi relación con Dios. Al mismo tiempo, me di cuenta de que la razón por la que el mundo religioso se vuelve desolado y por la que los creyentes no obtienen ningún gozo en las reuniones es que no siguen la obra nueva de Dios, y en cambio se aferran al nombre, la obra y las palabras anteriores de Dios, así que sus espíritus están en la oscuridad y no tienen adónde ir. Después de darme cuenta de esto, estuve aún más agradecida por la salvación de Dios que me permitió escuchar la voz de Dios y volver ante el trono de Dios.

Hoy, en más de medio año desde que acepté la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días, he vivido una vida de iglesia, he leído la palabra de Dios y compartido mi conocimiento y experiencia personales con mis hermanos y hermanas, y en este medio año he ganado más de lo que gané en las anteriores décadas de creer en el Señor. Y he disfrutado verdaderamente de tener el riego y el suministro del agua de vida de Dios. ¡Gracias a Dios!

Nota del editor: Hermanos y hermanas, ahora la era ha cambiado, así que tanto la obra de Dios como el nombre de Dios han cambiado con ella. La hermana Xuelan ha aceptado la nueva era de Dios y ora en el nombre nuevo de Dios. Ha seguido los pasos de Dios, ha avanzado en una nueva era y recibido la obra y dirección del Espíritu Santo. Siente dulzor en su corazón y su estado espiritual se ha transformado. ¿Quieres tener tú también una experiencia igual?

Las escrituras marcadas (*) son tomadas de REINA-VALERA ANTIGUA.

Leer más sobre los nombres de Dios y sus significados:

Comentarios