Suscríbete

Menú

A continuación

Himno cristiano | Estás protegido porque eres castigado y juzgado

1,730 17/01/2021

Himno cristiano | Estás protegido porque eres castigado y juzgado

I

No tienes la introspección de Pablo.
Necesitas siempre el castigo
y el juicio para despertarte.
El castigo es lo mejor para tu vida.
Y cuando es necesario,
tienes que sufrir el castigo
de la llegada de los hechos
para que puedas entregarte.
Sin ser castigado y maldecido,
no agacharías la cabeza,
no estarías dispuesto a entregarte.
Sin hechos, no hay efecto.
Hoy recibes protección
con el castigo, la maldición y el juicio.
Hoy recibes protección
por lo mucho que has sufrido.
Si no, serías un depravado.
Dios no quiere complicarte la vida;
la naturaleza del hombre es muy fija.
Para que el hombre cambie su carácter,
así es como debe ser.

II

Eres despreciable e inferior.
Sin castigo ni juicio, sería difícil conquistarte,
tu injusticia sería incontenible.
Tu vieja naturaleza es muy firme.
Si te sentases sobre el trono,
la altura del cielo y lo profundo de la tierra
te serían totalmente ajenos.
Ni sabes de dónde vienes,
¿cómo podrías conocer al Creador?
Sin el juicio oportuno de hoy,
hace tiempo que habrías fallecido.
Hoy recibes protección
con el castigo, la maldición y el juicio.
Hoy recibes protección
por lo mucho que has sufrido.
Si no, serías un depravado.
Dios no quiere complicarte la vida;
la naturaleza del hombre es muy fija.
Para que el hombre cambie su carácter,
así es como debe ser.

III

Sin este castigo oportuno,
tu destino estaría en riesgo.
¿Y quién sabe cuán arrogante
y degenerado serías?
Eres incapaz de controlarte
y reflexionar sobre ti mismo.
El juicio te trajo hasta hoy
y preservó tu existencia.
Deberías mejorar para aceptar
hoy el juicio y el castigo.
¿Qué otras opciones tienes
salvo entregarte y ser así?
Hoy recibes protección
con el castigo, la maldición y el juicio.
Hoy recibes protección
por lo mucho que has sufrido.
Si no, serías un depravado.
Dios no quiere complicarte la vida;
la naturaleza del hombre es muy fija.
Para que el hombre cambie su carácter,
así es como debe ser.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”

Comentarios