Suscríbete

Menú

Tras las propiedades medicinales de las plantas y flores está el amor de Dios por la humanidad.

Como sabemos, las plantas y flores creadas por Dios pueden usarse para agradecimiento de los hombres o con fines ecológicos. No obstante, apenas conocemos que muchas de ellas tienen propiedades medicinales y que detrás está el amor de Dios por la humanidad.

Cierto día, iba a casa de mi madre. Ella recogía un par de flores de manzanilla, preparó una tetera y me relató sus propiedades: “El té de manzanilla tiene una delicada fragancia. Puede ayudar a aliviar la fatiga visual”. Bebí un poco de té y me sentí muy reconfortada. Hablando, me preguntó acerca de la salud de mi suegra. Yo le dije preocupada: “Estos días sufre problemas cardiovasculares y debe permanecer en cama todo el día”. A pesar de que ha visitado doctores de la medicina china y occidental y ha tomado varios medicamentos, estos no funcionan. Los doctores dicen que la enfermedad puede tardar bastante tiempo en curar. Al escuchar esto, rápidamente me dijo: “El azafrán cura las enfermedades del corazón. Pocha un huevo con tres flores para tu suegra cada día. Si ella persiste, la enfermedad cardiaca pronto estará curada”. Al escuchar sus palabras felizmente llevé el bote de azafrán a casa e hice lo que me indicó.

Pasados diez días, mi suegra estaba totalmente recuperada y podía llevar una vida normal. Contenta le dije a mi madre: “esta receta es realmente maravillosa”. Desde entonces, mi suegra ha plantado varias macetas de azafrán. Cuando las flores brotan, las arranca y las seca a la sombra para su uso posterior.

Mi esposo durante años no comía con regularidad debido a su trabajo como conductor de larga distancia y con frecuencia bebía con sus amigos. Como resultado, sufrió hemorragias estomacales y su mucosa gástrica se desplazó. Ha estado en varios hospitales y ha probado todo tipo de medicina tradicional china y occidental, pero ninguna podía curarle las hemorragias y no conseguía retener nada en el estómago. Yo estaba muy preocupada y asustada. Viendo que su debilidad iba en aumento, no sabía qué hacer. Y pensé: “él toma muchas medicinas a diario pero no mejora. Si esto continua así, ¿acabará con nuestra vida en común? Nuestro hijo es todavía pequeño, si algo le sucede, ¿qué haré?” En esa época yo me sentía angustiada y lloraba con frecuencia en la intimidad. Un día, me encontré con un anciano al ir a comprar medicinas para mi esposo. Hablando, yo le comenté acerca de la enfermedad de mi marido. El hombre me dijo: “conozco una planta llamada Sanchi. Sus hojas son grandes y verdes, sus raíces tienen la forma de un bulbo de ajo. Macera sus hojas o raíces y mézclalas con miel para que tu esposo lo tome. Es la mejor cura para el prolapso gástrico, mejor que ninguna medicina. Después, dile que coma algún áloe para reducir la inflamación y se curará pronto”. Después de escuchar, le di las gracias pero en mi corazón había dudas: He gastado miles de yuanes en la enfermedad de mi marido pero no ha funcionado. Lo que me recomienda es simplemente una planta, ¿sería capaz de curar la enfermedad de mi esposo? Como no tenía otra opción decidí darle una oportunidad y hacer lo que me indicó. Para mi sorpresa mi esposo estaba curado antes de lo esperado. Le dijo adiós a su vida miserable llena de sufrimiento y la sonrisa largamente olvidada apareció de nuevo. Esto me hizo verdaderamente creer en estas plantas y en el hecho de que curan serias enfermedades.

También, yo estaba mística: “Si las mejores medicinas no podían curar la enfermedad de mi esposo mientras que estas banales plantas podían hacerlo. Si no lo hubiera visto con mis propios ojos no lo habría creído”. Una curiosidad inmediata se suscitó en mí y me pregunté, ¿de dónde vienen esas plantas y flores?, ¿por qué la naturaleza tiene tales increíbles medicinas?

Cuando creí en Dios, entendí el misterio que hay dentro de Él. Las palabras de Dios dicen: “En relación a las fuentes de alimentos para las vidas de los cuerpos físicos de la humanidad, Dios ha hecho preparativos muy precisos, exactos y adecuados, de forma que la vida de las personas sea rica y abundante y no carezca de nada. Esto es algo que las personas pueden sentir y ver. Además, entre todas las cosas, sean animales, plantas o todo tipo de hierbas, Dios también creó algunas plantas necesarias para curar las lesiones o las enfermedades del cuerpo humano. ¿Qué haces, por ejemplo, si te quemas? ¿Puedes lavar la quemadura con agua? ¿Puedes simplemente buscar un trozo de tela y envolverla? Así podría llenarse de puso infectarse. ¿Qué haces, por ejemplo, si te quemas accidentalmente con una llama o con agua caliente? ¿Puedes enjuagarte con agua? Por ejemplo, si tienes fiebre, te resfrías, te lesionas a causa del trabajo físico, tienes dolor estomacal por haber comido algo indebido o desarrollas ciertas enfermedades por culpa de hábitos de vida o asuntos emocionales, como enfermedades vasculares, condiciones psicológicas o enfermedades de los órganos internos, existen plantas correspondientes que curan todo esto. Hay plantas que mejoran la circulación de la sangre para eliminar la paralización, plantas que alivian el dolor, que restañan el sangrado, plantas anestésicas, otras que ayudan a las personas a recuperar la normalidad en su piel, que eliminan la hemostasia y otras que eliminan las toxinas del cuerpo. En resumen, pueden usarse todas en la vida cotidiana. Las personas pueden utilizarlas y Dios las ha preparado para el cuerpo humano en caso de que las necesiten. Él permitió que el hombre descubriera algunas de ellas accidentalmente, mientras que otras llegaron a conocerse gracias a ciertos fenómenos o por ciertas personas preparadas por Dios. Tras su descubrimiento, la humanidad las transmitiría, y muchas personas sabrían de las mismas. De esta manera, la creación de estas plantas por Dios tiene valor y sentido. En resumen, todas estas cosas son de Dios y Él las preparó y plantó cuando creó un entorno de vida para la humanidad. Todas estas cosas son muy necesarias” (“Dios mismo, el único VIII”).

De las palabras de Dios entendí que Dios conoce a la humanidad perfectamente, sabe cómo se genera la enfermedad y los sufrimientos que padeceremos en este mundo. Por tanto antes de que Dios nos creara, Él había preparado estas plantas con efectos medicinales para el caso de necesitarlas. Como la gente dice con frecuencia: “cada medicina tiene sus efectos colaterales”. Después de que mi suegra y esposo tomaran las medicinas para su enfermedad sufrieron efectos secundarios. De este modo, se gastó dinero para comprar dolor. Pero las plantas creadas por Dios no tienen efectos colaterales en nuestro cuerpo, son medicinas naturales concedidas por Él para curar nuestras enfermedades gratuitamente. Por ejemplo, mi suegra, para curar su enfermedad del corazón había estado viendo médicos chinos y occidentales. Había probado diversas medicinas sin éxito y los doctores no le daban otra solución. Justo, cuando tomó los huevos pochados con azafrán durante algunos días su enfermedad del corazón se curó. Mi marido sufría de hemorragias estomacales y prolapso gástrico y tomó medicina china y occidental. Justo, cuando maceró las hojas de Sanchi con miel durante un tiempo su enfermedad se curó estupendamente.

El amor de Dios está por encima de eso. Hay muchos otros tipos de flores las cuales no solo pueden embellecer nuestra vida sino que pueden usarse para mejorar el cuerpo en caso de necesidad. Por ejemplo, el jazmín puede suavizar el hígado, mejorar la vista, mantener nuestra piel hidratada y ayudarnos a tener una complexión robusta; la rosa mosqueta tiene un destacado efecto en quitar pecas y suavizar arrugas. Y sus efectos son descubiertos y conocidos por todo tipo de gente, asuntos que Dios arreglará a su debido tiempo. Viendo que Dios hace todas estas cosas por la humanidad, que todo contiene Su amor por nosotros no puedo dejar de exclamar ¡Las buenas obras de Dios son maravillosas! ¡Que toda la gloria y autoridad sea para Dios!

Leer más:

Estudios Bíblicos

Predicas Cristianas

El Amor de Dios Está escondido en las Pequeñas Plantas

Los efectos maravillosos de hojas de té

Comentarios