Testimonio de una cristiana de Malasia: Recibí el regreso del Señor Jesús

Por Xiangwang, Malasia

Desde pequeña he seguido a mi madre —una diaconisa de la Iglesia y maestra de escuela dominical— en la creencia en el Señor. Asistía con frecuencia a las reuniones y leía la Biblia con ella y, conforme fui creciendo, pasé del grupo de los niños al de los adolescentes.

El pastor responsable de impartir sermones al grupo de adolescentes era doctor en teología. A menudo nos decía que ser pastor no era fácil y que, sin la inspiración del Espíritu Santo, era muy difícil perseverar en la obra de pastoreo. Por tal motivo lo idolatrábamos y creíamos que era alguien en quien Dios se deleitaba y que recibía la inspiración del Espíritu Santo. Cuando nos predicaba, frecuentemente echaba mano de dos versículos de la Biblia: “Entonces, si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o: ‘Mirad, allí está’, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y mostrarán señales y prodigios a fin de extraviar, de ser posible, a los escogidos” (Marcos 13:21-22). Nos decía que habría muchos falsos Cristos que aparecerían en los últimos días y nos exhortaba a que siempre tuviéramos cuidado y a que no simplemente fuéramos y escucháramos otros sermones ocasionalmente. Especialmente a quienes todavía no contábamos con bases sólidas en lo referente a la Biblia y a aquellos cuya estatura era muy pequeña, nos decía que era mejor que no escucháramos, leyéramos ni estudiáramos ningún sermón que predicara alguna persona de otra denominación, con el fin de evitar que fuéramos engañados.

Además de esto, el pastor a menudo mencionaba a ciertas iglesias que, definitivamente, teníamos que evitar a toda costa, incluyendo el Relámpago Oriental, y nos hablaba sobre una parte de la publicidad negativa que circulaba sobre él. Cuando los miembros de mi grupo escucharon esto, todos dijeron que evitarían esa Iglesia. El pastor con frecuencia nos predicaba que, siempre que leyéramos frecuentemente la Biblia, asistiéramos regularmente a las reuniones y lleváramos a cabo con regularidad nuestras devociones espirituales, nos confesáramos y nos arrepintiéramos de nuestros pecados ante el Señor todos los días y mantuviéramos una vigilancia paciente en todo momento, entonces, cuando el Señor viniera seríamos arrebatados al reino de los cielos. Yo creía firmemente en lo que él decía, no me atrevía a escuchar ocasionalmente los sermones que predicaban en otras iglesias y actuaba totalmente acorde con las instrucciones del pastor. Así pues, sentía que ya me había asegurado un lugar entre quienes esperan el regreso del Señor.

Un día de agosto de 2017, el hermano Hu de nuestra iglesia vino repentinamente a visitarme a la escuela y me dijo en un tono muy serio: “Tengo algo muy importante que decirte. Al parecer, tu madre y tu hermana ahora creen en el Relámpago Oriental”. Quedé estupefacta cuando escuché esta noticia y pensé para mis adentros: “¿Acaso el pastor no nos exhorta siempre a que no tengamos nada que ver con el Relámpago Oriental? ¿Cómo es que mi madre comenzó a creer en él?” Entonces, el hermano Hu me habló sobre parte de la publicidad negativa que rodeaba al Relámpago Oriental, y cuanto más escuchaba, más miedo y pánico sentía. No podía dejar de pensar: “¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer?”. Justo en ese momento, el hermano Hu dijo: “Apresúrate a llegar a casa y pregunta a tu madre si en verdad ha comenzado a creer en el Relámpago Oriental. Sin embargo, cuando se lo preguntes, finge que no sabes nada. Primero escucha lo que ella tenga que decirte y luego entrégame una grabación de tu conversación”. Como tenía miedo de que mi madre se hubiera desviado del camino, accedí.

Por supuesto, tan pronto como regresé a casa mi madre me dijo que el Señor Jesús había regresado como Dios Todopoderoso y que, en los últimos días, Dios Todopoderoso estaba dando muchos mensajes y llevando a cabo la obra del juicio, comenzando por la casa de Dios, para purificar y cambiar al hombre y para salvarlo completamente de las garras del pecado. Continuó y dijo que esta era la última etapa de la obra de Dios para salvar a la humanidad y que, si nos la perdíamos, no tendríamos otra oportunidad de ser salvas. Dijo que esperaba que yo también me apresurara a estudiar la obra de Dios de los últimos días y que asistiera a una reunión de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Cuando dijo esto, de inmediato pensé en la publicidad negativa relacionada con el Relámpago Oriental de la cual me había hablado el hermano Hu y sentí una fuerte aversión hacia lo que mi madre decía. Sin embargo, para poder grabar en secreto nuestra conversación, contuve mis sentimientos y seguí escuchándola.

Al día siguiente, mi madre me pidió que me conectara a internet para una reunión con las personas de la Iglesia de Dios Todopoderoso, pero de inmediato la paré en seco y le dije: “Mamá, no voy a asistir a sus reuniones y tú tampoco deberías asistir ya a ellas. Parece que te estás apoyando cada vez más en ellos”. Mi madre respondió amablemente: “Desde que he asistido a las reuniones y he conversado con los hermanos y hermanas de la Iglesia de Dios Todopoderoso, he obtenido nuevo conocimiento y entendimiento de las palabras de Dios que se encuentran en la Biblia, y me siento segura en mi corazón de que sus enseñanzas están llenas de luz y surgen del esclarecimiento del Espíritu Santo. Es más, las palabras de Dios Todopoderoso han resuelto gran parte de mi confusión y ahora tengo la absoluta certeza de que la Iglesia de Dios Todopoderoso definitivamente tiene la obra del Espíritu Santo y que las palabras expresadas por Dios Todopoderoso son la verdad…”. Para ese momento, mi mente estaba llena de nociones sobre el Relámpago Oriental y simplemente no podía aceptar nada que mi madre dijera. Posteriormente me conecté a internet y le mostré a mi madre parte de la publicidad negativa que rodeaba al Relámpago Oriental, de la cual el hermano Hu me había hablado, y le dije: “¿Lo ves, mamá? Todo está claramente expuesto aquí en internet y nuestro pastor nos dice a menudo que tampoco investiguemos sobre el Relámpago Oriental. Por favor, dime que no tendrás nada que ver con ellos de ahora en adelante”.

Mi madre no vio la publicidad negativa, sino que siguió hablando conmigo pacientemente y me dijo: “Hija querida, el Gobierno comunista chino es una organización atea que desprecia la aparición y la obra de Dios y a cualquiera que tenga una creencia religiosa. En China, el cristianismo y el catolicismo son condenados por el Gobierno del PCCh como sectas y la Biblia es condenada como un libro sectario; se han quemado o destruido un número incontable de copias y ahora incluso está prohibido que se venda en China. Muchos cristianos y católicos han sido arrestados, perseguidos y encarcelados por el Gobierno del PCCh, y algunos incluso han sido lisiados o asesinados. Los grupos internacionales de derechos humanos y las naciones occidentales han denunciado vehementemente al Gobierno comunista chino muchas veces. ¿Realmente puedes creer las palabras de semejante régimen satánico que se opone a Dios? ¿Acaso está calificado para evaluar y condenar la aparición y la obra de Dios? Y ¿por qué los pastores y ancianos no nos permiten estudiar la obra de Dios de los últimos días? ¿Sus acciones se ajustan a las enseñanzas del Señor? El Señor Jesús nos dijo: ‘Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos’ (Mateo 5:3). A partir de las palabras del Señor, podemos ver que Él quiere que seamos seguidores con una mente abierta que investigan activamente cuando escuchan que alguien da testimonio de Su regreso, pues solo entonces podemos dar la bienvenida al regreso del Señor. Querida hija, como creyentes en el Señor, ¿por qué escuchamos las opiniones de otras personas, pero no hacemos caso a las palabras del Señor? Si creemos lo que el pastor dice y la publicidad negativa que lanza ese régimen satánico y nos volvemos pasivas y cautelosas cuando escuchamos que alguien da testimonio del regreso del Señor, ¿acaso eso concuerda con la voluntad del Señor? Al hacerlo, ¿no estamos yendo contra las palabras del Señor? Los creyentes judíos que vivían en la época de Jesús no buscaban ni estudiaban las palabras y la obra del Señor, sino que, ciegamente, creían los rumores que fabricaban los fariseos sobre el Señor, y, así, se resistieron al Señor Jesús y lo condenaron y finalmente lo crucificaron y fueron castigados por Dios. Debemos aprender la lección del fracaso de los judíos y evitar perder la oportunidad que tenemos de dar la bienvenida al Señor. Está profetizado muchas veces en el Apocalipsis: ‘El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ (Apocalipsis 2, 3). A partir de este versículo podemos ver que, cuando el Señor regrese, Él también hablará y, si deseamos acoger Su regreso, debemos aprender a escuchar la voz de Dios. Solo si lees y estudias las palabras de Dios Todopoderoso sabrás si son o no la voz de Dios”. Habiendo dicho esto, mi madre tomó un libro titulado Declaraciones de Cristo de los últimos días y me lo entregó.

Miré el libro que tenía en sus manos, pero no lo tomé. Como todavía no podía aceptar lo que ella decía, simplemente expresé: “No quiero leerlo” y, luego, me di la vuelta y me fui a mi habitación.

Sentada frente a mi escritorio, recobré la calma y reflexioné sobre lo que mi madre acababa de decir. Pensé para mis adentros: “De hecho, lo que mi madre dijo no estaba equivocado. El Relámpago Oriental da testimonio de que el Señor ha regresado; sin embargo, yo he creído ciegamente en lo que el pastor dice y he creído en la publicidad negativa sobre el Relámpago Oriental que ha lanzado el Gobierno comunista chino sin siquiera haber leído las palabras expresadas por Dios Todopoderoso. Supongo que fue una decisión bastante arbitraria de mi parte. Si Dios Todopoderoso verdaderamente es el Señor Jesús que ha regresado y yo me niego a aceptarlo, entonces perderé la oportunidad de darle la bienvenida al Señor. Sin embargo, el pastor siempre nos predica que los falsos cristos aparecerán en los últimos días y si resulta que yo me desvío del camino, ¿acaso mi creencia en el Señor no habrá sido en vano?” Mi corazón se tambaleaba y yo simplemente no sabía a quién creerle, así que invoqué al Señor: “¡Oh, Señor! Siempre he anhelado Tu regreso, pero ahora tengo miedo de ser engañada por los falsos cristos que aparecen en los últimos días. ¡Oh, Señor! Las personas del Relámpago Oriental están ahora testificando que has regresado, así pues, si verdaderamente has regresado como Dios Todopoderoso, entonces te pido que me esclarezcas y me guíes, y me permitas reconocer Tu voz”.

Al día siguiente, mi mamá volvió a animarme a asistir a una de sus reuniones. Después de dudarlo un poco, decidí conectarme a internet y escuchar lo que tenían que decir. Cuando acababa de empezar la reunión, me sentía muy inquieta y realmente no escuché lo que los hermanos y hermanas estaban enseñando. Posteriormente, el hermano Zhang impartió enseñanza acerca de aspectos de la verdad como el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad, el misterio de las tres etapas de la obra de Dios, así como sobre la obra del juicio que Dios lleva a cabo en los últimos días; mi corazón se sintió atraído y cuanto mas escuchaba, más innovador y nuevo parecía todo. Aunque previamente había asistido a clases de estudio bíblico, los predicadores solo habían hablado sobre la naturaleza milagrosa de la obra de Dios al mencionar los milagros que Él llevaba a cabo o hablaban también sobre cómo los santos del pasado habían obedecido a Dios para llevar a cabo Sus comisiones, etcétera. Jamás mencionaron nada sobre el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad. La enseñanza del hermano Zhang me permitió obtener cierto entendimiento en relación con la obra de Dios de gestionar a la humanidad; todo esto eran cosas que jamás había comprendido a pesar de haber leído la Biblia durante muchos años. Para cuando terminó la reunión, había cambiado de opinión. Decidí que primero investigaría la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días y que borraría la grabación que había hecho de mi conversación con mi madre.

Al tercer día, durante nuestra reunión, discutimos la diferencia entre las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas. El hermano Zhang dijo: “Las vírgenes prudentes lo son porque anhelan la aparición de Dios y saben escuchar la voz de Dios. Son inteligentes, poseen calibre y son personas que aman y buscan la verdad. En consecuencia, cuando escuchan la noticia de que el Señor ha venido, buscan e investigan activamente: las personas que son así no pueden ser engañadas por los falsos cristos. Las vírgenes insensatas no aman la verdad, no prestan atención a escuchar la voz de Dios y tampoco saben cómo hacerlo; están confundidas y no tienen discernimiento y, en lo que se refiere a la venida del Señor, solo pueden aferrarse a sus propias nociones e imaginaciones para resistirse a la obra de Dios y condenarla. Por ejemplo, en su fe en Dios, algunos hermanos y hermanas no le dan importancia a escuchar las palabras del Señor. Por el contrario, creen lo que dicen los pastores y ancianos. Lo que sea que digan los pastores y ancianos, eso es en lo que creen y, aunque crean en el Señor de palabra, en realidad siguen y obedecen a los pastores y ancianos. Luego están algunos hermanos y hermanas que se enfocan únicamente en protegerse ciegamente contra los falsos cristos y no buscan ni investigan aún cuando escuchan que alguien difunde la noticia del regreso del Señor: ¿no es esto parecido a dejar de comer por miedo a atragantarte? ¿Acaso este tipo de personas son capaces de acoger el regreso del Señor?”.

Las palabras del hermano Zhang me permitieron comprender de repente y pensé: “¡Es cierto! Desde hace mucho tiempo he creído en lo que mi pastor predica y no he estudiado la obra de Dios de los últimos días. Si verdaderamente Dios Todopoderoso es el Señor Jesús que ha regresado, entonces ¿no he sido expuesta como una virgen insensata? El Señor Jesús dijo: ‘Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá’ (Mateo 7:7). Siempre he esperado darle la bienvenida al Señor y ahora la Iglesia de Dios Todopoderoso está testificando que el Señor ha regresado. Debo ser una virgen prudente y buscar e investigar activamente la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días, pues solo eso es acorde con la voluntad de Dios”. Así pues, decidí seguir estudiando la obra de Dios Todopoderoso de los últimos días.

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