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Evangelio de Hoy-Juan 14:6

Versículo de la Biblia sobre Evangelio de Hoy

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

Sabemos que el Señor Jesús es el Cristo en la carne, y Él es el Dios en el cielo que desciende a la tierra. Debido a que Cristo es la encarnación del Espíritu de Dios, Él posee una esencia divina. La omnipotencia y sabiduría de Dios, la disposición de Dios y las posesiones y el ser de Dios que posee el Espíritu de Dios se han materializado en Cristo. Por lo tanto, Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.” Y esto nos dice que la esencia de Dios es la verdad, el camino y la vida.

Recordando la Era de la Gracia, Jesucristo vino a la tierra para expresar muchas verdades, expresar una disposición que es principalmente misericordia y amor. Él nos dijo los requisitos para entrar en el reino de los cielos, y qué tipo de personas Él ama. Fue crucificado para completar la obra de Dios de redimir a toda la humanidad. De las palabras y el trabajo de Jesús, podemos saber qué es Dios y que Dios es amor y está lleno de amor y misericordia para la humanidad … Esto prueba que solo Dios puede expresar la verdad, y solo Dios es la verdad, el camino, y la vida. Tal como dijo un pasaje: “Investigar algo así no es difícil, pero requiere que cada uno de nosotros conozca esta única verdad: Aquel que es Dios encarnado poseerá la esencia de Dios, y Aquel que es Dios encarnado tendrá la expresión de Dios. Puesto que Dios se hace carne, manifestará la obra que pretende llevar a cabo y puesto que se hace carne expresará lo que Él es; será, asimismo, capaz de traer la verdad al hombre, de concederle la vida y de señalarle el camino. La carne que no contiene la esencia de Dios definitivamente no es el Dios encarnado; de esto no hay duda. Si el hombre pretende investigar si es la carne encarnada de Dios, entonces debe corroborarlo a partir del carácter que Él expresa y de las palabras que Él habla. Es decir, para corroborar si es o no la carne encarnada de Dios y si es o no el camino verdadero, la persona debe discernir basándose en Su esencia. Y, así, a la hora de determinar si se trata de la carne de Dios encarnado, la clave yace en Su esencia (Su obra, Sus declaraciones, Su carácter y muchos otros aspectos), en lugar de fijarse en Su apariencia externa. Si el hombre sólo analiza Su apariencia externa, y como consecuencia pasa por alto Su esencia, esto muestra que el hombre es ignorante”.

Por lo tanto, cuando entendemos que Cristo es la verdad, el camino y la vida, entonces no creeremos que todos los testimonios de la segunda venida de Cristo son falsos y condenan al Señor que se nos aparece. Además, no temeremos que seremos engañados por falsos cristos. Debido a que los falsos no son la verdad, el camino o la vida, no pueden traer un camino de práctica sino solo decir mentiras para engañar a la gente.

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