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Evangelio de hoy sábado 25 de agosto de 2018 | Salmos 34:15

Versículo de la Biblia sobre Evangelio de Hoy

Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

Este versículo me recuerda a la gente elogiada por Jehová Dios en la era de la ley, como Noé, Abraham y Job. La gente en los días de Noé era profundamente pecadora y promiscua sin pensar en el arrepentimiento. Nadie escuchó la palabra de Dios. Su rigidez y maldad despertaron la ira de Dios y al final, fueron absorbidos por el desastre del gran diluvio. Sólo Noé era un hombre justo en sus generaciones, y Noé caminaba con Dios. Noé y su familia de ocho personas escucharon la palabra de Dios y pudieron sobrevivir al final. En los días de Abraham, Dios le dio a Abraham un hijo y luego le pidió que le ofreciera a su hijo Isaac a Dios. Aunque Abraham amaba a su hijo Isaac, genuinamente iba a devolver a Isaac, a quien Dios le había concedido, a Dios. En Abraham, Dios vio su verdadera obediencia y que su corazón hacia Dios era verdadero y sincero. Dios no sólo no permitió que Abraham ofreciera a Isaac, sino que también lo bendijo. Dios atesora especialmente a esta gente. Otro que conocemos es Job. La primera evaluación de Job en la Biblia es: “HUBO un varón en tierra de Hus, llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, y temeroso de Dios, y apartado del mal”. La evaluación que Jehová Dios hace de Job es que “no hay ninguno como él sobre la tierra, hombre intachable y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1:8). Que Job obtuvo tal evaluación es porque su experiencia práctica fue aprobada por Dios. Job perdió todos sus bienes y a sus hijos de la noche a la mañana, pero no mostró ningún dolor o arrepentimiento por la pérdida de sus posesiones. Al contrario, dijo, “Jehová dió, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito”,* que era realmente admirable. Él pudo llegar al conocimiento de que todo esto fue dado por Dios, y que las obras de recompensar al hombre y de tomar del hombre todas vienen de Dios, y que como ser creado, el hombre debe alabar a Dios. Podemos ver que Job era realmente un hombre perfecto y recto a los ojos de Dios. De estos personajes bíblicos, podemos ver que Dios atesora a aquellos que pueden escucharle y obedecerle. Dios bendice a esa clase de personas. Hoy, Dios también espera ganar gente como Noé, Abraham y Job. Como dice la Biblia, “Miré, y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el Monte Sión, y con Él ciento cuarenta y cuatro mil […]” (Apocalipsis 14:1). “Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: “Estos son los que vienen de la gran tribulación, y han lavado sus vestiduras y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Apocalipsis 7:14). “Pues el Cordero en medio del trono los pastoreará y los guiará a manantiales de aguas de vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos” (Apocalipsis 7:17).

De estas profecías en el libro de Apocalipsis, podemos ver que Dios ganará 144,000 vencedores que saldrán de la gran tribulación y serán pastoreados por el Cordero en medio del trono. Si tienen la realidad de la verdad y han lavado sus vestiduras, siendo limpiados por Dios, vivirán en la santa ciudad de Dios y gozarán del favor especial de Dios. Durante los últimos días, la humanidad ha sufrido una corrupción extrema, como la de la época de Noé. Adoran el mal, se entregan a la glotonería y a la búsqueda de placer sin un corazón que teme a Dios y evita el mal. Si todavía no perseguimos la verdad, perderemos la oportunidad de ser salvos por Dios. Que persigamos la verdad, busquemos las huellas de Dios, aprendamos a escuchar la voz de Dios, aceptemos Su salvación, y vivamos por Su palabra.

Las escrituras marcadas (*) son tomadas de REINA-VALERA ANTIGUA.

A menos que indique lo contrarios, todas las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com

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