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Evangelio de hoy viernes 24 de agosto de 2018 | Mateo 24:40-41

Versículo de la Biblia sobre Evangelio de Hoy

Entonces estarán dos en el campo; uno será llevado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en el molino; una será llevada y la otra será dejada.

Como todos sabemos, mucha gente cree en el Señor, algunos de ellos son verdaderos creyentes y otros son falsos. Por lo tanto, cuando el Señor venga de nuevo, algunas personas serán raptadas al reino de los cielos, algunas serán abandonadas y eliminadas e irán al infierno. El Señor Jesús nos pide que estemos listos para Su segunda venida en cualquier momento para que no seamos abandonados por Él. Ahora han llegado los últimos días, y el día del Señor viene pronto. Ninguno de nosotros quiere ser abandonado por el Señor. Entonces, ¿qué clase de gente puede entrar en el reino de los cielos? ¿Qué clase de gente será abandonada y castigada? ¿Cómo debemos acoger al Señor para evitar ser abandonados? De hecho, Jesucristo ya nos ha dado la respuesta. Jesucristo dijo: “Pero a medianoche se oyó un clamor: ‘¡Aquí está el novio! Salid a recibirlo’” (Mateo 25,6). “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3:20).

De estos versículos, podemos ver que cuando Jesucristo venga de nuevo, pronunciará palabras y llamará a la puerta de aquellos que tienen sed de la aparición de Dios. Aquellos que pueden oír la voz del Señor Jesús que ha regresado y buscarlo y aceptarlo son las vírgenes prudentes que han sido arrebatadas ante Dios y han asistido a las bodas del Cordero; mientras que aquellos que no buscan humildemente la apariencia y la obra de Dios y no pueden reconocer la voz de Dios son las vírgenes insensatas que serán abandonadas por el Señor, caerán en desastres, llorando y rechinando sus dientes. Así que, frente a la segunda venida de Jesús, debemos buscar humildemente y escuchar cuidadosamente la voz de Dios como lo hicieron las vírgenes prudentes. Así, no seremos abandonados por el Señor. Tal como un libro dice: “Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están Sus hechos. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, y cuando aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida”.

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